miércoles, 16 de abril de 2008

COMPRAS DE SUIPERMERCADO EN SANT JORDI



Me dice el editor que les proponga las lecturas del verano, que, como buenos planificadores, las adquirimos en primavera y con descuento. Catalanes somos. La lista, para algunos breve, para otros excesiva, es heterodoxa, como verán. Heterodoxa y personal. Corresponde a títulos ya leídos y no busca en el cajón de las novedades. Desconfíen de ellas. Dejen que las ofertas de primavera maduren un poco.

Aparte de la lista que les ofrezco, ahí va también un consejo: relean y para tal fin les sugiero textos de historia, divulgación económica y política de los años setenta. No van a reírse. Se les pondrán los pelos de punta por el futuro que nos llega.

Empieza la fiesta con dos textos relativamente nuevos y dedicados a aquellos que la reflexión no asusta, se trata de un autor ruso ya fallecido y otro americano (que escribe en francés y vive en Barcelona), los dos hablan del mismo período y coinciden en más de una reflexión. Les advierto, Grossman es ruso, es judío y es comunista de la hornada soviética. Pero dice la verdad.

- Vasili Grossman, vida y destino.

- Jonatahan Littell, las benévolas.

Continúo con dos novelas históricas, la primera basada en el largo viaje del Beagle en busca de los orígenes. Tenemos a Darwin recopilando la revolución evolutiva y a otro personaje histórico menor de enorme humanidad y compleja ideología victoriana, el capitán Fitzroy. La segunda en torno a la guerra y su locura, filtrada a través del conflicto secesionista americano.

- Harry Thompson, hacia los confines del mundo.

- E.L. Doctorow, La gran marcha.

Les sugiero a continuación una oferta de escritor norteamericano actual, pero, alerta, los títulos son anteriores a los dos más actuales, conocidos por nuestro actor más preeminente.

- Cormac Mccarthy. La trilogía de la frontera: aquellos hermosos caballos, en la frontera, ciudades en la llanura. Quedaran anonadados, se lo aseguro.

Me paso ahora a un objeto curioso, formado por dos ofertas del mismo autor, son historias sociales de dos materiales, uno vivo y el siguiente mineral, que han conformado las sociedades humanas:

- Mark Kurlansky, historia del bacalao y Sal.

Siguiendo con la veta científica, les ofrezco tres ejemplares renombrados. Son autores de una gran capacidad de comunicación, sus títulos reflejan las extraordinarias sorpresas que tienen la ciencia y los buenos científicos. Los tres son de mente universal, leen, escriben, cantan.

- Richard Feyman, premio novel de física, hábil relator y de una enorme curiosidad. Tiene títulos a manta y son leíbles por casi todos los que no hemos logrado el Nobel. Escojan entre otros, Conferencias sobre computación, Ojala lo supiera, Que significa todo esto y Seis piezas fáciles.

- Stephen Jay Gould que les llevará por los callejones de la evolución. Les pongo algunos títulos maravillosos como: Brontosaurius y la nalga del ministro, dientes de gallina, érase una vez el zorro y el erizo, la montaña de las almejas de Leonardo, la vida maravillosa y un dinosaurio en un pajar.

- Oliver Sacks, que les llevará de viaje por los recovecos de la mente. El tío Tungsteno, Un antropólogo en Marte y El hombre que confundió su mujer con un sombrero.

Finalmente les señalo algunos textos como auto ayuda en estos tiempos difíciles:

- Eric Hobsbawn, guerra y paz en el siglo XX.

- John K. Galbraith, breve historia de la euforia financiera.

- Ryszard Kapuscinski, El imperio, el Sha.

- Al Gore, una verdad incómoda.

Doy por termina aquí la lista de propuestas. Les auguro unas excelentes estancias bajo los pinos con estos acompañantes.

Suyo afectísimo, Lluis Casas, recomendador