viernes, 4 de enero de 2008

ALGO SE MUEVE O ALGUIEN SE MUEVE



En una especie de continuación del artículo sobre el congreso de Bali, les traigo a nuestro vecino francés, Mr. Sarkozy, ejerciendo realmente de jefe del estado con las prioridades en materia de cambio climático. Vean que se trata de prioridades ejercitables y comprobables, no de un mero enunciado de posibilidades que otros se encargaran de llevar a cabo. Un ejemplo de cara a nuestras próximas elecciones, en donde el caso no será tratado con esa precisión francesa. No comento más, puesto que dejo a los lectores la más absoluta libertad de interpretación y sobretodo de comparación. Un simple recordatorio, el señor que se compromete lo hace en tanto presidente de estado y auspiciado por las fuerzas de la derecha. No diré más.

Lluis Casas, enchanté.

Un alma trabajadora y benevolente nos ha facilitado el resumen que sigue, a ella, que estará encantada, nuestro agradecimiento más espontáneo.

“DISCURSO DEL EXCMO. SR. PRESIDENTE DE LA REPUBLICA FRANCESA EN OCASIÓN DE LA ENTREGA DE LAS CONCLUSIONES DE LA CONFERENCIA MULTIPARTITA MEDIOAMBIENTAL (“GRENELLE DE L’ENVIRONNEMENT”) Palacio del Eliseo, París. Jueves 25 de octubre de 2007

(Este acuerdo es fruto de un “diálogo a cinco voces” : los sindicatos, las empresas, las ONG, las autoridades electas y la administración, en concreto:

-organizaciones no gubernamentales encargadas de la ecología

-sindicatos que supieron apropiarse este tema;

-el sector rural que tuvo la valentía de dar marcha atrás con respecto a sus antiguas posiciones.

-las empresas que también aceptaron estar presentes en esta conferencia.

-las autoridades electas que comprendieron las exigencias de la población.)

Es necesario un New Deal económico y ecológico mundial. Este New Deal ecológico, Francia no lo realizará sola. Quiere hacerlo con Europa, a la cabeza de la política medioambiental europea, con la Comisión, con el Parlamento.

Ha llegado la hora de actuar. Hemos esperado demasiado. No podemos seguir esperando. Nuestra responsabilidad es ante todo moral e individual.

Como el Presidente Al GORE, no creo que podamos sustraernos a nuestros propios errores invocando los errores ajenos. Nuestro modelo de crecimiento está condenado. El mantenimiento de la paz mundial será imposible si no hacemos nada.

Tener pues la valentía de decir que el aumento del precio de los hidrocarburos será permanente. Hay que tener la valentía de decir que antes de finales de siglo ya no habrá más petróleo.

Hay que tener la valentía de reconocer que desconocemos todos los efectos a largo plazo de las 100.000 sustancias químicas comercializadas.

El principio de precaución no es un principio de inacción: es un principio de acción y de conocimientos especializados para reducir la incertidumbre.

El principio de precaución no es un principio de prohibición: es un principio de vigilancia y de transparencia. Debe interpretarse pues como un principio de responsabilidad.

COMPROMISOS PÚBLICOS:

1) Introducción de los costes ambientales –“emisiones” e “impacto en la biodiversidad” en todos los proyectos públicos. A partir de ahora todos los grandes proyectos públicos, todas las decisiones públicas se arbitrarán incluyendo su costo para el clima, su “costo en carbono”. Todas las decisiones públicas se arbitrarán incluyendo su costo para la diversidad biológica.

2) Inversión de la carga de la prueba de los impactos ambientales. Ya no serán las soluciones ecológicas las que tengan que demostrar que presentan un interés. Serán los proyectos no ecológicos los que tendrán que demostrar que no es posible hacerlo de otro modo. Las llamadas decisiones no ecológicas tendrán que motivarse y justificarse como el último recurso posible.

3) Política de transportes. La prioridad ya no será recuperar el atraso en materia de carreteras sino con respecto a los demás medios de transporte. Hoy el problema es la congestión del centro de las ciudades.

Va a reinstaurar la participación del Estado en la construcción de carriles de autobús, bicicletas y tranvías.

4) Con respecto a los transportes, nadie se inquietaba antes del costo de las carreteras. Podemos financiar los transportes alternativos reduciendo los fondos asignados a la construcción de carreteras.

5) Daremos más libertad a las colectividades locales para que decidan su propia política medioambiental. Tendrán que decidir libremente sobre la posibilidad de crear peajes urbanos…Y las que quieran ir más lejos, podrán solicitar una ley de experimentación.

6) Las vías férreas disponibles se dedicarán más al transporte de mercancías. Gracias a ello, en 2020 habrá 2 millones de camiones menos que atraviesen Francia de norte a sur. Vamos a rehabilitar el transporte fluvial y marítimo.

7) Que se cobre un impuesto a los camiones que atraviesan Francia y que utilizan nuestra red vial. Ese impuesto servirá para financiar los transportes colectivos.

8) Un impuesto ecológico anual para los vehículos nuevos más contaminantes, que permita financiar la desaparición de los automóviles viejos y contaminantes con una prima destinada a su destrucción, progresiva para ayudar a la compra de un vehículo no contaminante.

9) Política de gestión de desechos. La prioridad ya no será únicamente su eliminación sino su prevención. Tendremos en cuenta todas las propuestas que permitan prohibir los desechos inútiles, como los embalajes excesivos e innecesarios, y los someteremos a impuestos.

10) La prioridad ya no será la incineración de desechos sino su reciclado. Ya no habrá más proyectos de incineradores sin que la destrucción de los desechos sirva para producir energía.

11) la energía nuclear no tiene que ser la única solución al desafío climático. Nuestra primera prioridad, es reducir nuestras necesidades energéticas. De esta forma habrá una auténtica reducción del porcentaje de energía nuclear en nuestro consumo energético y también una reducción de las energías productoras de carbono,

12) fijar el objetivo superior al 95% de la energía eléctrica sin consecuencias para el clima, es decir, sin carbono.

13) Prioridad al desarrollo de biocarburantes de segunda generación, más pertinentes con respecto al desafío medioambiental y también alimentario.

14) Inversión en la investigación, en el progreso tecnológico, y en la evolución del comportamiento. Innovación y creatividad. Dedicaremos mil millones de euros en 4 años a las energías y los motores del futuro, la diversidad biológica y la salud medioambiental. Cada euro que gastemos en la investigación nuclear irá acompañado de un euro para la investigación en las tecnologías limpias y en la prevención de los daños al medio ambiente.

15) Reducir el consumo de energía de los edificios. Ya antes de 2012 todos los edificios nuevos que se construyan en Francia tendrán que cumplir con las llamadas normas de “bajo consumo”; y a partir de 2020 todos los edificios nuevos funcionarán con “energía positiva”, es decir, que producirán más energía que la que consumirán.

16) Duplicar la cantidad de edificios antiguos renovados cada año y alcanzar las 400.000 viviendas antiguas renovadas anualmente. Este programa comenzará con las 800.000 viviendas sociales que están degradadas hoy en día.

17) Para todos los aparatos electrodomésticos, televisores, equipos de audio y otros que originan un enorme aumento del presupuesto energético de los hogares. Cuando exista una alternativa a un precio razonable, se prohibirán los aparatos que consuman más energía. Lo pondremos en práctica a partir de 2010 para las bombillas incandescentes o las ventanas de cristal simple.

18) Emprender un programa nacional de lucha contra los elementos artificiales en los suelos. Los documentos de urbanismo y de planificación respetan el principio del mantenimiento de la diversidad biológica, incluso permitiendo medidas compensatorias.

19) Crear una red de espacios verdes en Francia y en Europa, que permita a las especies desarrollarse, migrar y sobrevivir a los cambios climáticos.

20) Cambios en la política agraria. No queremos una agricultura que agote los suelos ni una agricultura que utilice cada vez más productos químicos peligrosos. Se introducirá el tema por la presidencia francesa de la U.E. a partir de 2008, en ocasión del gran debate de orientación sobre los principios fundadores de la política agrícola común de 2013.

21) Un gran plan para la autonomía energética de las explotaciones agrícolas.

22) Ya es hora de tomar en serio el uso creciente de plaguicidas, de los cuales los agricultores son las primeras víctimas. Antes de un año se formulará un plan para reducir en un 50% el uso de plaguicidas, cuya peligrosidad es bien conocida, en los próximos diez años, de ser posible.

23) Se suspenden los cultivos comerciales de los OMG que se utilizan como plaguicidas. Y ello en espera de las conclusiones de un estudio especializado que realice una nueva instancia.

24) Todos los comedores de instituciones públicas propondrán al menos una vez por semana una comida con productos procedentes de la agricultura biológica; los pliegos de condiciones de los restaurantes de las colectividades deberán imponer productos de calidad o procedentes de explotaciones homologadas.

25) Reforzar el principio de responsabilidad por las consecuencias ambientales de las actividades económicas y políticas. El que contamina los ríos durante años, el que elabora y vende un producto químico, el que crea un nuevo producto genético, debe ser responsable de sus actos, incluso años después, si ocurre un drama.

26) Eliminar los obstáculos jurídicos para poder ir a buscar a los responsables de la contaminación allí donde se encuentren. No es admisible que una casa matriz no sea responsable de los daños al medio ambiente causados por sus filiales. No es aceptable que el principio de responsabilidad limitada se convierta en un pretexto para una irresponsabilidad ilimitada

27) CONTRATOS PÚBLICOS: A partir de 2008 todos los ministerios y todas las administraciones harán un balance de carbono y emprenderán un plan para mejorar en un 20% su eficacia energética, y el código de licitaciones públicas será reformado para que las cláusulas medioambientales ya no sean facultativas sino obligatorias. Todos los proyectos de edificios públicos respetarán las mejores normas de rendimiento energético. Y a partir de 2009 todos los vehículos nuevos de las administraciones no tendrán que producir contaminación.

CONSIDERACIONES GENERALES DE POLÍTICA ECONÓMICA

Este gran programa no es un gasto sino una inversión. Es la inversión más rentable que podemos hacer hoy. Asimilar la política ecológica a una “marcha atrás” es una impostura.

Hay que invertir masivamente para crear las condiciones del crecimiento del futuro. Por ello vamos a elaborar un gran programa nacional de desarrollo sostenible. La solución no está en la acumulación de los gastos públicos y de los impuestos. Lograremos el éxito con las inversiones

Queremos una política de incitación.

La conferencia multipartita fue un excelente revelador. Los franceses esperan un gran vuelco ecológico. Eso, claro está, suscita sospechas. Pero el principal desafío no reside en convencer; el principal desafío es decidir.

Crear un derecho a la alternativa para todos. Las decisiones medioambientales no deben dejar a nadie en un callejón sin salida ni en una situación insostenible.

La contaminación representa un costo para la sociedad. La contaminación es una deuda que legamos a nuestros hijos.

Hay que dejar de concebir la fiscalidad ecológica como un instrumento para financiar los gastos adicionales del Estado; que los impuestos destinados al medio ambiente se utilicen para la financiación del mismo.

Para incitar a cambiar de comportamiento, no encontramos nada mejor que el sistema de precios. Hoy, los precios no reflejan la realidad de la contaminación ni de la escasez.

Se propone etiquetar los productos de consumo habitual para indicar su costo en carbono, como un primer paso, pero hay que ir más lejos, hay que plantear la cuestión del precio del carbono: no es normal que un producto que da la vuelta al mundo sea más barato que un producto local porque el precio de su transporte y de su producción no tiene en cuenta sus emisiones de gas a efecto de invernadero.

Combatir el dumping ambiental a nivel mundial. Los países de la Unión Europea han sido los primeros en aplicar a nuestras principales empresas un sistema de cuotas para limitar sus emisiones nefastas para el clima, pero no es normal que los competidores que importan los mismos productos a Europa no estén sujetos a ninguna obligación.

Propuesta de que en un plazo de seis meses, la Unión Europea debata lo que significa una competencia leal. El dumping medioambiental no es una práctica leal, es un problema europeo que debemos plantearnos. Estudiar la posibilidad de cobrar impuestos a los productos importados de los países que no respetan el Protocolo de Kyoto. Nosotros impusimos normas medioambientales a nuestros productores. No es normal que sus competidores puedan quedar totalmente exentos.

Se necesita estudiar la creación de un impuesto “clima-energía”, es decir, un impuesto sobre las energías fósiles, pero con la limitación de que cualquier fiscalidad adicional que recaiga en los hogares y las empresas, debe estar estrictamente compensado.

La fiscalidad ecológica no tiene sentido a menos que permita un cambio de nuestro comportamiento. Sólo tiene sentido si favorece nuevas formas de producción e innovaciones.

Cuando existe un producto “limpio”, debe costar menos que uno contaminante: propuesta de crear un IVA reducido para los productos que respeten el clima y la diversidad biológica.

Gravar más la contaminación, en particular las energías fósiles, y gravar menos el trabajo.

Le corresponderá pues al Parlamento adoptar una ley programática que determinará los principios y los objetivos de la política francesa de desarrollo sostenible a largo plazo.”