martes, 14 de enero de 2014

LA VIVIENDA, ESA NECESIDAD INCOMPRENDIDA

El término “incomprendida” no es el más adecuado, sin ningún lugar a dudas. La vivienda en este país autonómico, federal o confederal ha sido siempre o casi siempre un elemento de acumulación de capital por parte de sectores que han manejado el suelo como una propiedad privada exclusiva. Lo que les ha permitido mantener un sistema fiscal privado que recauda un impuesto a la vivienda fuera de cualquier tratado fiscal.

La crisis inmobiliaria financiera lo ha puesto en primera plana de los medios y en el primer lugar de los problemas domésticos para innumerables familias.

Los remedios que la administración central, autonómica y local han habilitado son como mínimo de una crueldad medieval, dejando en la indefensión a los más desfavorecidos, sin medios legales o prestacionales que les ayuden a superar, o simplemente, pasar unas circunstancias especialmente graves.

La implicación bancaria en la crisis y los efectos que ha provocado en el tinglado crediticio a la vivienda ha acentuado la gravedad de los daños, embargos, lanzamientos, etc. Generando un panorama realmente sorprendente: un stock importante de viviendas vacías y un innumerable conjunto de familias sin vivienda. Ni siquiera los recursos al alquiler, ni que sea provisional, que garantiza además el mantenimiento de la vivienda han hecho caer del caballo a esos Pablos que dirigen la oligarquía financiera.

El asunto se ha ido complicando con el paso del tiempo, mediante el  incremento del paro y de la pobreza con trabajo, de modo que la perspectiva actual nos augura tiempos peores.

El combate de la PAH y de otras organizaciones para defender y proteger derechos y viviendas en riesgo elevado de pasar a manos del Monsieur Guillotin de los bancos es merecedor de todos los apoyos y un ejemplo, como en épocas pasadas, del ánimo popular. Pero, incluso con el respaldo de algunos partidos, de los sindicatos y de las buenas gentes, el asunto no hace más que complicarse. Lo que ayer era miedo al futuro, hoy es tendencia al suicidio. Y no lo digo exagerando.

Las daciones obtenidas o arrancadas del sistema bancario, la liberalización de las deudas complementarias, algunos alquileres sociales otorgados cubren una parte no menor, pero insuficiente, de los problemas de la población afectada.

La banca, con su conocido sentimiento social opta por la venta de las hipotecas impagadas a fondos buitre para su especulación posterior. Y lo hacen a precios de risa, el 10%, 15 % o 20% del valor de la deuda. Sin que ese esfuerzo por quitarse de encima el problema tenga en cuenta al deudor que tal vez lograría estabilizarse en ese nivel de deuda tan sensiblemente reducido. Tampoco la administración reacciona adquiriendo esas viviendas a esos costes tan reducidos y a los que podría acceder con la legislación vigente, de modo que  poniéndolas en alquiler a sus usuarios cubriría probablemente el coste expropiatorio. Cosa que está sucediendo en los propios USA, núcleo central del neoliberalismo agresivo.

Recientemente algunos ayuntamientos aprueban y tal vez pongan en marcha un sistema de penalización a los bancos que mantienen viviendas sin ocupar (y sin pagar impuestos, registros o gastos de comunidad). El asunto es una novedad positiva, pero no pienso que sea la solución, ni que tenga consecuencias eficaces. Pero algo hay.

Otros elementos surgen del infernal sistema de la vivienda en crisis. Las mafias, es decir, las nuevas mafias, puesto que la promoción y la financiación de la vivienda pueden considerarse (con las excepciones que corresponda) verdaderas mafias primerizas.

Las nuevas mafias no son de alto copete, sino asociadas al delito menor. Te ofrecen un piso expropiado por un coste asequible. No hay, lógicamente, documentación oficial, simplemente el asalto hecho y los correspondientes servicios, agua, luz y gas en marcha. Por un módico coste uno puede hacerse con el uso de una vivienda y esperar que las maniobras del banco propietario, del ayuntamiento o de quien fuera tarden todo lo que sea posible. En realidad un tiempo considerable.

Esa nueva mafia, que actúa en territorios urbanos especialmente tocados por el abandono, es una oportunidad que podría calificarse de Robín de los Bosques. El ladrón que roba al rico y se lo da, cobrando una tarifa, a los pobres. Un negocio parecido a la protección que cobraba la Mafia Italiana en Chicago a todo quisqui que tuviera un portal comercial en la calle. Aquí el negocio se hace más seguro, puesto que el material de intercambio está discretamente el quinto piso, puerta C.

La síntesis de todo lo ocurrido, lo que ocurre y lo que va a ocurrir en torno a la vivienda y las familias sin expectativa de puente, es de una gravedad que no puede abastase. No es simplemente explotación, no es solo abandono de responsabilidades públicas, no es únicamente avaricia suprema, no es lo ignominia legislativa, no es ceguera social. Es un nuevo estado del bienestar del 1%.

Lo demás, los demás no importan a menos que no hayan nacido todavía.



Lluís Casas y diez mil más

jueves, 2 de enero de 2014

2014 ¿UN BUEN AÑO? YA LES CONTARÉ

Lluis Casas

Ante todo repartir parabienes a los autores y publicantes de los artículos sobre «sindicalismo y política», y sobre la crisis que durante los turrones nos han dado trabajo intelectual. La calidad es sinónimo de inteligencia, haya o no acuerdo entre contertulios y eso, francamente, se agradece a día de hoy. En todo caso, y dejando pendiente alguna reflexión propia sobre el sindicalismo, apreciaría el riesgo de quien se aventurara hacia adelante: ¿Por qué le cuesta tanto al sindicalismo europeo crear una política coherente y unificada (en lo que se pueda), si el adversario ya es, no solo europeo, sino universal? ¿Por qué resulta tan difícil hoy integrar al parado, cuando en otros momentos esa división no presumía la exclusión sindical? ¿Cómo es posible el reduccionismo sindical de hoy día, cuando la tradición propia contemplaba incluso los coros y danzas de alta calidad? Por ejemplo.

Por ello todo ello, nada mejor que empezar el año transmitiéndoles una felicitación navideña “a posteriori” que considero se merece el Oscar o el Nobel por su síntesis del absurdo que en estos días se palpa entre una crisis con efectos devastadores y el mito de la felicidad navideña, ahí la tienen. La  recibí de un amigo y dice así: “Este año he superado mis problemas con el Alcohol y las Drogas y no me ha quedado ninguna secuela. Por eso, quería desearos una feliz Semana Santa y un gran 1994. No me acuerdo muy bien de vosotros, pero creo que me caéis
bien, porque os tengo en la agenda... ¡Feliz verano y viva San Fermín!”

No pongo el nombre del autor, puesto que carezco de su autorización, pero reconózcanme su acertada ironía y lo bien que encaja en el entorno de bullabesa marsellesa a la vista en nuestro entorno.

Leída, comprendida y comparada la felicitación de marras desde el ahora mismo, es decir después de las intervenciones tradicionales de la realeza y de la presidencia del gobierno, su contenido es de una lógica aplastante como método de sobrevivencia en un psiquiátrico del antiguo régimen…

Ni la cabecera del estado, ni la del gobierno se alejan demasiado del mecanismo interno de lo que me dice ese amigo para ustedes desconocido. En sus relatos televisados de lo que fue el año finiquitado, de sus expectativas frente a la nueva anualidad el tópico ensamblaje marxiano (de Groucho) se hace evidente. Hay motivos coincidentes en una y otra versión. La real y la del gobierno, y también los hay de diferente carácter. En un caso es evidente que vivimos la fase final de, al menos, el ciclo político de una persona. Final que puede arrasar no solo con la persona sino con la institución, a poco que la torpeza  (por ser fino en el término) siga imperando en su estrategia familiar, personal e institucional. En el otro caso, restringido al estado federal, la presidencia del gobierno establece nuevas trincheras justificativas de una política económica horrenda y de un cariz autoritario y anti democrático de nuevo cuño. Esas trincheras son de obligada aplicación  por el alejamiento de las razones de defensa primaria en estos dos años de gobierno: la responsabilidad es del anterior, el máximo culpable es Zapatero. Como las canciones del verano, también en este caso, hay que cambiar al menos de estribillo y adaptarnos a la moda; en este caso es el brote verde, la esperanza en la mejoría que aflora y en la seguridad que da un gobierno que ha acertado en su quehacer. Los esfuerzos (robos a mano armada) que la mayoría de la población han sido aprovechados y digeridos por ese escaso porcentaje de poderosos, pero eso en los balances no tiene donde anotarse y en las tribunas gubernamentales no se menta.

Si en el caso de la jefatura del estado, lo dicho y lo hecho choca con lo que el personal sabe y ve, cargando en él debe más números rojos que nunca, en el segundo caso, el de la jefatura del gobierno, la cosa es más cínica. Ni siquiera la imprudente visita a Obama, hecha en busca de foto publicitaria, ha ilustrado la política de clase que el Presidente viene aplicando. Una política de clase errónea y frustrante para la economía del país. El inmenso coste aplicado a las clases populares y medias que la Europa neoliberal ha exigido y que el gobierno propio ha hecho suya a falta de otra cosa, está llegando al límite de la sin razón: el impacto sobre las exportaciones, el sector que aguantaba y daba aliento. El motivo es simple, la dureza del euro frente a las demás divisas. Es inútil buscar una productividad por la vía del despido masivo y la laminación salarial, si finalmente esos presuntos márgenes ganados se lo come la revalorización del euro.

En fin, como testimonio de las expectativas que las cúpulas del estado nos hacen llegar, les envío esta compleja felicitación tardía en el día en que los socialistas hacen público su suicidio político en Catalunya. Lo estoy viendo en directo.

jueves, 26 de diciembre de 2013

FAMILIAS VULNERABLES, FAMILIAS VULNERADAS

por Lluis Casas


Ponerse delante de la pantalla en estas fiestas navideñas parece un ejercicio de osadía o de excesiva confianza en uno mismo, incluso para un no creyente.

En esas horas, unos (unas) están en la cocina haciendo ver que se están convirtiendo en Ferrán Adriá sin pensar que el tal menudea con la comida como si fuera un laboratorio químico en pleno recorte. No es el caso de sus pretendidos substitutos que trabajan con cantidades inmensamente mayores y con elementos perfectamente descriptibles e identificados.

Otros estarán dando largas a las últimas compras (esenciales y austeras) con que enfrentar la noche y los dos días siguientes. Algunos estarán a la búsqueda de sillas a precario o incluso de metros cuadrados de prestado.

Sea cual sea la actividad que en estos momentos se desarrolla, es seguro que no está entre ellas la de la lectura del blog. Tampoco es de esperar que durante las próximas 48 horas alguien esté en disposición anímica y física de labores complejas.

¿Entonces a qué viene esta escribanía tan a deshoras? Si necesitan un motivo puedo apuntarles que lo que se escriba en esta hora va a permanecer en el más absoluto anonimato durante días y al alcance de todo el mundo, momento crucial para decirla muy gorda.

El encabezamiento es de por si un homenaje a estas horas de acuerdo al mito de la noche: una familia a la espera de un hijo, en trance de pasar por las necesidades de la burocracia y sin un salario que garantice el futuro: ahí está el pesebre, los pastores, el ángel y los magos (algo tardones de acuerdo al presunto calendario), junto a la algarabía animal que conlleva el lugar y la hora.

Todos hacen el papel de la PAH, de las ONG o de los vecinos, familiares y profesionales que se suman día a día a la solidaridad cívica. Un cuadro representativo del momento a poco que adaptemos el guión.

En realidad, el título que quería para encabezar el texto no es el que luce al principio, sino el que sigue:

            ESPAÑA UN ESTADO GANSTERIL DE DERECHO

No se me ocurre otro nombre que poner al tipo de estado/gobierno que tenemos en estos momentos. Pues no se trata solo del gobierno, supeditado (creo) al devenir del voto, sino de la multitud de instituciones que están en el núcleo constitucional del estado en perfecta disfunción de lo que deberían.

La semana sobrevenida desde el 17 de diciembre nos alumbra con sorprendentes situaciones que, dado lo ya acumulado,  no terminan por desencadenar lo que en otra hora devendría. La ley de seguridad ciudadana, la propuesta de cortar por lo sano las instituciones locales dando vuelo a una estructura obsoleta, las diputaciones, y de voto indirecto. La propuesta sobre la libertad de las mujeres frente a su maternidad. La visita y cerco de la guardia civil a las oficinas centrales de ese organismo motivado por el fraude y la corrupción que es el PP. El desparpajo de sus señorías frente a cualquier crítica o medida alternativa a lo que ellas creen adecuado. Su insistencia en transformar la cruda realidad en un pasatiempo circunstancial. Sus maniobras de tahúr frente a los incrementos de precios en bienes y servicios básicos, inalcanzables ya para una porción significativa de la población. Su supina inacción positiva para rehacer las conexiones con Catalunya y una ristra de ajos totalmente podridos.

Como ejemplo tenemos el asunto del precio/coste de la energía eléctrica y del sistema oligopolístico de gestión. No se me alcanza que un gobierno permita a sus íntimos una provocación de tal alcance, un incremento del casi 12% en el precio de la electricidad. Y como no se me alcanza, pienso que hay ahí una maniobra tendente a lograr un buen incremento pero que parezca casi lo contrario. Al final nos encontraremos con un aumento del 7% pensando con alivio ¡menos mal, de buena nos hemos librado!
Tal vez  en el proceso algunas torpezas se cometan y alguien termine contribuyendo con su cabeza al buen fin de la maniobra, pero eso es “pecata minuta” frente a lo logrado.

Si condimentamos, como es debido en estas fechas, estos elementos, es indudable que nada se corresponde al teórico estado democrático (con los adjetivos coyunturales que quieran, como monarquía). Las dimisiones en cualquier otra parte serian abundantes y seguidas y con toda probabilidad el gobierno hubiera caído y, tal vez, el régimen.

Si esto no es así de debe en primer lugar a la debilidad profunda de la ciudadanía frente a las agresiones conjuntadas de la  crisis y de las leyes en curso. En segundo lugar, a la discapacidad profunda de los partidos de la oposición (con escala variable de responsabilidades) que el algún caso conviven con problemas de la misma índole que el PP. En tercer lugar, la creencia del PP de que nada puede afectarle dado el estado del patio y puede hacer y deshacer a su gusto o al gusto de minorías ideológicas o núcleos de interés económico.

De tal modo es la situación que incluso desde fuera se hacen comentarios a través de ministros o de autoridades sobre la capacidad del gobierno para estar a la altura de los tiempos. Cosa realmente sorprendente, pero que induce a pensar que desde las afueras del barrio alguien entreve conflictos que no necesitan de más provocación.

Muchos titulares se avienen con la siguiente explicación: la vuelta al pasado, el retorno del franquismo sociológico, la recuperación del poder cedido (bien poco) del establisment de la iglesia católica (con Rouco en capilla). Me permitirán discutir esa escasa explicación, más propia de quien tiene debilidades bien repartidas en la estructura corporal.

No se trata, desde mi punto de vista, de un retorno al pasado, sino de algo nuevo, aunque con mimbres tradicionales de la derechota española. Y ahí apunto con lo del estado gansteril: un modo de concebir y gestionar el país que implica la destrucción de la democracia real, manteniendo las apariencias mediante la porra, la pobreza y el miedo: es decir, Chicago.

Lluís Casas and company con buenos deseos a los que lo necesiten y les sirvan



miércoles, 18 de diciembre de 2013

CHURCHILL Y LENIN


“ESTO NO ES EL FINAL, NI SIQUIERA EL PRINCIPIO DEL FINAL, PERO TAL VEZ SEA EL FINAL DEL PRINCIPIO”

(O Winston Churchill después de El Alamein)

En esta época en que las derechas andan tan sueltas y lejos de los marcajes que en otros países y en otros momentos resultaban habituales y ciertamente eficaces, suena extraño empezar con una cita de un político inmenso pero de derechas que podía llegar a ser un energúmeno en esa materia de exhibición troglodita del pensamiento conservador.

Por otro lado, con una biografía repleta de despilfarro propio y ajeno, con responsabilidades enormes durante la primera guerra (el desastre de Gallipoli, como el más llamativo) y vaivenes que semejaban descalabros, consiguió ser la cabeza vencedora (junto a otras dos) de la segunda guerra mundial. El hombre reunía, además de esos muchos defectos, una maestría ejemplar en el debate verbal y en la memoria escrita, de ahí (en parte) su premio Nobel de literatura. Dejemos al lado, tanto el humo de los puros, como los líquidos elementos que injería, sus accesos de melancolía, así como las pinturas de flores no muy lejanas de las rupestres que realizaba.

Entre la producción de multitud de frases y ocurrencias personales e institucionales que dejaban un largo rastro de descoyuntados detrás, esa del título representó el cambio de consigna en la guerra. Al “resistiremos, lucharemos en las calles, en las colinas…sangre, sudor y lágrimas”, prometido a sus conciudadanos así que las primeras derrotas dejaron casi sola a Gran Bretaña, elevó la nueva idea que apuntaba ya al cambio profundo en el devenir del conflicto. Quiso la casualidad que El Alamein fuese el anticipo del Big Bang de Stalingrado, acaecido pocos meses después, que rubricó ya para siempre el giro bélico.

Sirva esta introducción a diversos fines. Uno puede ser ese brote verde que el actual gobierno estatal (y ciertos elementos del de Catalunya) observan con confianza. En este caso, la frase obliga a pensar en largos años afectados por todo tipo de conflictos y amarguras antes de anunciar la verdadera victoria: trabajo digno para todos, distribución de la renta, servicios públicos adecuados, normalización democrática e institucional y un etcétera que ya rellenaran ustedes.

También sirve para aplicarla (la frase churchiliana) al devenir del conflicto España-Catalunya o al conflicto de base de éste, la obsolescencia institucional del régimen regurgito del final de la dictadura, con sus pactos sociales, territoriales y políticos. Este asunto, que en esta última semana ha tenido un giro espectacular (por espectáculo mediático lo digo), me ha tenido ensimismado. Con la sola excepción a ese ensimismamiento de una estancia en la cama con la pierna en alto y una inflación (tal como un economista explica la hinchazón a la médica de turno) incómoda y dolorosa. Las dos cosas han ocupado mis horas, una rumiando el independentismo, el federalismo, el íntimo amor entre las Españas y las Catalunyas, los enormes deseos de vida en común, respetuosa y afectuosa que los medios han explicitado. La otra, adoptando las posiciones más extrañas para atender el teléfono, manejar el ordenador y leer lo difícil que fue sobrevivir en la segunda guerra mundial. Forma de consuelo para los dolores propios.

No piensen ni por un momento en que ahora les resolveré sus dudas al respecto de la doble pregunta. Ni siquiera a la posibilidad real de que ésta se produzca o de las alternativas que las elecciones u otros medios puedan aportar para definir nuevos pasos. No es de mi interés suscitar más debate, confio en que el tiempo y las acciones de los grandes actores ayuden a ir definiendo poco a poco la opinión y la acción ciudadana. Aunque debo reconocer que tengo alguna decisión tomada y alguna por tomar. Dicho eso, termino con este asunto por el momento recomendando estar despejado, tener la vista fina y los oídos no obstruidos. No solo es la ubicación catalana es lo que se debate, sino el papel general del estado actual y de los derechos que lentamente han ido evaporándose. Atentos  y receptivos, todo va en el paquete.

Todo eso ha limitado la presencia de otros “conflictos” que pueden tener en el futuro efectos importantes. El primero es la formación de la “Grosse Koalition” en Alemania, dando a la derecha alemana cuatro años más de hegemonía europea. Este asunto, como los anteriores merece una cita histórica:

Según cuentan, Lenin le dijo el 3 de Abril de 1921 en Moscú al embajador de Turquía, Alí Fuad Bajá, lo siguiente: “Los alemanes son un pueblo de principios. Si se les mete en la cabeza una idea, se convencen de que es verdad y les cuesta mucho renunciar a ella”.

No he podido comprobar fehacientemente la cita, pero démosla por buena en función de que parece surgida de una conspicua inteligencia analítica y que coincide con las acciones del gobierno alemán y de una parte de su pueblo en estos últimos tiempos. De lo que se desprende, si la cita es buena, es que además es estructural. De 1921 hasta el 2013 van un montón de años y de hechos no olvidables fácilmente.

Si esto es así, y la confirmación en el cargo del ministro económico alemán parece asegurarlo, esa tozuderia alemana insistirá en el ajuste fiscal, dará algún paso en términos de regulación bancaria, aunque no muchos y tenderá a hundir más al antiguo imperio romano  en la estanflación, en el mejor de los casos. Mientras Alemania se financie a cargo de los romanos (el diferencial de intereses) y estos sigan adquiriendo carros de viaje “made in Germany” y substituyendo bancos alemanes por bancos propios en el balance de la deuda, Vladimiro mantendrá sólida su teoría.

Uno --en su conocimiento histórico-- pensaba que con la destrucción de las tres legiones augustas mandadas por Publio Quintilio Varo en medio de los bosques germanos de Teotoburgo, estos habían perdido interés en venganzas alternativas. De hecho, incluso Augusto dejó pasar el asunto con una simple citación hueca: ¿Varo, donde están mis legiones? Reacción sorprendente en su moderación y realismo.

También confiaba uno, en su inocencia mediterránea, que después de lo que paso tres o cuatro veces en 100 años, Alemania entendería cuál era su papel y su forma de ejercer la hegemonía económica. No parece ser así tampoco. Y para colmo añado otro elemento de radical importancia de estos días.

Ucrania se está convirtiendo en terreno de pugna imperial entre la UE (en realidad Alemania, que la pretende como su ampliación de entorno económico) y Rusia en fase de recuperación económica que puede financiarle añosas hegemonías regionales. En el centenario de la primera guerra mundial, basada en parte en las pugnas de signo imperialista (aunque no solo), ese conflicto tiene un tufillo de retorno al pasado un tanto terrorífico. Claro está que hoy hay otros medios aparte de las divisiones de choque y el desarrollo tecnológico de las armas ha establecido corchetes y paréntesis relativamente sólidos para repetir experiencias. Pero me temo que, al margen de los principios democráticos que hay que mantener siempre (votos y procedimientos limpios) Ucrania se está convirtiendo en la “stazione termini” de la debacle soviética y posteriormente rusa y esto molesta no solo al gendarme principal, sino a los segundones. Ahí hay conflicto para largo.

Lluís Casas et allia felicitándoles las fiestas, si las tuvieran con cierto desahogo y esperanzas.


martes, 10 de diciembre de 2013

NUESTROS MADIVAS

Valga el artículo no como homenaje a un gran hombre e inmenso político, esfuerzo del todo innecesario, ni tampoco como recuerdo, por lo mismo, sino como autorreflexión sobre los sentimientos personales que Nelson Mandela generó  en millones de personas.

Precedidos hoy todos esos sentimientos por una emoción profunda a caballo de la satisfacción de haber coincidido en la vida con él y de pensar en otros Madivas más cercanos que las circunstancias históricas y personales no permitieron que su influencia fuera lo que, tal vez, debería haber sido.

Madiva era comunista, preso político de largo recorrido, fue torturado, fue aislado, fue humillado sin que nadie pudiera romper su estructura ideológica de acero. Ganó en la cárcel, como ganó fuera de ella. Y dejó a su país en otras manos así que consideró que su función ya estaba hecha y que el resto, otra enormidad, correspondía a nuevos protagonistas. Una nueva lección para quien cree que es imprescindible en política. Mandela fue útil como presidente y fue útil como ex presidente, como el acertadamente pudo preveer. De forma que Sudáfrica nunca se sintió huérfana, sino confortada.

Pero basta ya de lo que los medios van llenos, no hay palabras para significar lo que supuso Madiva para su país y para el resto del mundo. Dejémoslo así.

¿Ha sido Mandela una excepción afortunada?, ¿Una casualidad planetaria?, ¿está solo en la historia en su papel de recomponedor de odios y de justas venganzas? ¿O simplemente acompañado por Gandhi y alguno más?

No, no lo pienso así. Tal vez la magnitud de lo realizado no pueda ser comparado con otros muchos, pero su carácter político y personal si tiene, incluso aquí mismo, reflejos. Unos vivos y otros desaparecidos ya. La diferencia está en el carácter de cada pueblo, el sudafricano y el hispánico y su respuesta ante las apuestas de futuro.

Les hago una pequeña lista con los que me son más cercanos:

Gregorio López Raimundo, Marcos Ana, Marcelino Camacho, Miguel Núñez.

Añadan ustedes sus nombres, no discriminen entre una ideología u otra, solo aténganse al criterio básico: Perdón, si. Reconciliación, si. Olvido, no. Y todo ello de verdad, no manipulado.

Lluís Casas and company, llorando de emoción

EL MUNDO QUE VIENE YA ESTÁ AQUÍ. El País hoy (5/12/2013): “Todo vuelve, también la “dictablanda”, por Mercè Ibarz
Lluis Casas

Y, por lo visto, ya estuvo aquí, por lo cual es más adecuado decir que vuelve.
No piensen que siento satisfacción intelectual viendo que comentaristas habituales en prensa y de sólido prestigio toman prestadas ideas del que firma, pero al César lo que es del César, sea quien fuera el César. Simplemente quiero recordarles que en fecha reciente este blog, vanguardia de la libertad de opinión y que difunde ideas y comentarios nunca desmentidos, en concreto el 17 de Octubre pasado, publicó “¿Dictablanda”?. Pueden revisarlo.
El hecho en sí no tiene mayor importancia que la coincidencia de opinión y de reflexión histórica sobre lo que nos está pasando entre personas que con toda probabilidad tienen sus distancias de pensamiento. Si hay coincidencia significa que no hay casualidad (recuerden que en la novela negra el detective siempre afirma que la casualidad no existe, lo que hay es causas y consecuencias), sino que la visión sobre el asunto tiene  cierta solidez. En todo caso depositemos las esperanzas en que la coincidencia de la mirada a la historia solo sea eso y no se traslade también a la duración y a la dureza que la primera experiencia tuvo.
No solo la dictablanda anda como un fantasma recorriendo España. Sino que tiene también como ámbito territorial complementario la Europa del sur. La esclavitud como forma de explotación de los trabajadores, puesta en cuestión por la armada inglesa en el siglo XIX (y no solo por intereses morales), vuelve a aparecer incluso en nuestro propio patio. No están tan alejados en el tiempo los núcleos de esclavismo laboral en Sabadell, Mataró y algún otro, como para que hayamos olvidado lo que significan sobre la mano de obra inmigrada y sobre el resto de trabajadores de raíz autóctona. Los casos se refieren principalmente al sector textil, de forma que se compite directamente con las formas de explotación que hemos visto recientemente por televisión en Bangladesh bajo nombres sonadas de la industria internacional con beneficios inconmensurables ¿Es el espejo en el que mirar el futuro, nuestro futuro? O, ¿simplemente un producto del gansterismo empresarial en su más degradada versión en un momento dado cruyfista?
Para reforzar el hecho, aparece en Italia, concretamente en Prato un nuevo caso asociado a la muerte por asfixia de trabajadores esclavos orientales. Lo crudo del caso es que, a parte del esclavismo en sí mismo, este se da en una zona en donde el cooperativismo empresarial textil era sólido y muy vinculado a la izquierda italiana, en sus días del PCI. Recuerdo como hace muchos años ya, directivos de las cooperativas de Prato vinieron a Catalunya, centro textil por antonomasia entonces, para explicar cómo conseguían mantener una industria madura en un entorno de desarrollo tecnológico y de salarios en auge.
Parece ser que hoy, en donde había solidaridad de clase, métodos comunitarios de producción, diseño y distribución se ha instalado la selva neoliberal en su versión más bestia. Lo de Prato coincide también con una sólida y reincidente tradición, que se da en nuestro suelo, se dio en Alemania en momentos más crudos: el entorno, la ciudadanía, las instituciones locales, las entidades empresariales “normales”, las sindicales y todo quisque sabía del asunto y tenía constancia de la durísima vida de los esclavos vecinos. Y no pasó nada. Ni una revuelta para reventar las puertas de seguridad de los Auschwitz caseros, ni denuncias  ante los tribunales, ni nada consistente por lo que yo sé y la prensa haya puesto al descubierto.
Sin incendio todo seguiría igual. Con el incendio y las muertes ¿qué pasará? Lo dejo al arbitrio de su inteligencia, del pesimismo de la realidad y del optimismo de la voluntad.
Y como lo uno lleva a lo otro, en expresión que rompe los moldes de la racionalidad cuando es necesario, ¿no es esclavismo pasar a los trabajadores de la lavandería hospitalaria de un sueldo de mil euros a otro de 500 euros, en virtud de que en la miseria todos han de sufrir lo mismo?

Lluís Casas, retratista de la calle


jueves, 28 de noviembre de 2013

¿REALIDAD O PESADILLA?

¿Qué se puede contar cuando la avalancha de acontecimientos es de tal magnitud que desborda al más pintado?
Resulta difícil superar la parálisis de perplejidad que siento al enfrentar diariamente la prensa (momento de publicidad: qué maravilla acceder a la prensa digital al coste del contrato fusión. La Vanguardia, tan cercana a los poderes ella, junto a prensa informal y radical, aprovechémoslo mientras dure).
Ese estado parapléjico intelectualmente hablando que pienso que es compartido por muchos, a pesar de las sólidas creencias que en los sesenta y setenta nos inculcaron o nos auto inculcamos, es una enorme trampa hacia el desánimo (perdónenme ustedes).
-          No hay más que escuchar al eminente corrupto Fabra y observar su cachaza frente a la prensa y los hechos. Un asiduo a los premios gordos de la lotería, ingresos que no puede demostrar y que le llevan a la cárcel y a las multas, pero que sigue manteniendo la figura del todo poderoso cacique castellonense, herencia perpetua familiar. Perdonavidas callejero con escolta.
-          No hay más que atender al inefable ministro de hacienda, doctor Jekyll en permanente permuta con mister Hyde, metiendo la pata (es decir mintiendo) en cada rueda de prensa que aparece con salarios, salida de la crisis y cualquier otro motivo que le sirva para expandir humo como tapadera, al estilo de las armadas anteriores al radar. (El hombre es del club de las camisas azul claro con cuello blanco o al revés, ¡agggg!)
-          ¿Qué decir de la aparatosa presidenta de Castilla La Mancha,  la Dolores para los demás, a la que, incluso, se le hacen físicas las mentiras en cuanto empieza a hablar? Al estilo de los más puros caza fantasmas. Expulsando magma de contabilidad doble o triple, así que sitúa detrás del micro alado.
-          O de la danza del tigre en Catalunya, en donde sería imposible bailar la sardana en estos momentos sin que el personal se hiciera un buen lío entre unos y otros. Una pregunta, dos preguntas, tres preguntas. Con frase perifrástica o sin. Acordado con quien no quiere acordar nada. Impuesto por los que no pueden imponer nada. Ahora mismo o mañana por la mañana.
-          Danza que viene acompañada por eruditos de ambos lados del nacionalismo. Uno de ellos va presentando uno que viene a decir: estamos a un palmo de la independencia. No aporta la escala sobre la que el palmo se aplica.
-          De igual modo que aquella Sanchez-Camacho (después de soñar el cuento de las escuchas), que en prestigiosas sesiones de espiritismo accede al conocimiento profundo del futuro que augura catástrofes sin fin si el pedazo se abre. No solo una revuelta monetaria que vaciaría los fondos de La Caixa, perdón, qué tontería, de Caixa Bank, en unos instantes, dejando sin líquido a los mercados. Cosa grave, pues esa materia etérea que es el dinero es imprescindible para su funcionamiento. Sino también enfermedades venéreas producidas por el caos anárquico consecuente y además sin cartilla sanitaria, pues esta caducaría de inmediato con la fuga.
-          ¿Cómo seguir durmiendo en un colchón recién adquirido de material visco elástico, cuando la policía autonómica nos anuncia el cambio de las balas de goma por el fusil visco elástico? Les pongo aquí la cita del Wikipedia para evitar confusiones: “El material visco elástico fue desarrollado por la NASA con unas propiedades completamente innovadoras y con la intención de aliviar la presión que los tejidos podían llegar a producir en el cuerpo de los astronautas durante el despegue de la nave espacial. Este tipo de material sintético nació como resultado directo del programa espacial en los años 60, aunque fue a principios de los 90 cuando los investigadores lograron incorporarlo al uso doméstico.” Por lo visto el departamento de ocurrencia de los mossos han descubierto otras virtualidades del material, siempre al servicio del ciudadano que ya no perderá los ojos, de momento. “Este material se utiliza hoy en día en el sector textil, del automóvil, de la construcción, del mobiliario, del deporte y del ocio. En especial, destaca su uso en hospitales, puesto que al no producir ningún tipo de presión sobre el cuerpo, el visco elástico se utiliza en productos sanitarios como prótesis y colchones adaptables para personas con dolencias lumbares o cervicales, con zonas corporales inflamadas o delicadas, o para personas que pasan mucho tiempo postradas en la cama y necesitan un equipo de descanso adaptable “. Mira por donde, ahora el sistema represivo callejero será adscrito al sector sanitario de urgencias por compatibilidad de material.
-          Y qué decir de un presidente del gobierno al que ya no le quedan amigos a los que saludar. Unos por encarcelados, otros por su próximo encarcelamiento, los demás por que han pasado ya por las rejas, otros porque temen que les llegará el turno. Y el, despistando como aquel que acaba de llegar.
-          Y ese sistema bancario que está recuperado, pero que no lo está. Que vende hipotecas al 20% de su valor y transfiere al comprador-especulador-buitre la acción de embargar, sin ofrecer alternativa equivalente al deudor principal. Esos mismos bancos que lucen en la fórmula 1, o en la publicidad de la responsabilidad corporativa. Y, ojo, que adaptan leyes “ad personam” para que don Isidre Fainé siga al mando de su portaviones nuclear.
-          Señalemos también a la Agencia Tributaria, tan comprensiva aparentemente con los grandes empresarios, mexicanos o no, que necesitan de vez en cuando una ayudita para comer (ya saben aquello de : es mejor pedir que robar. Aunque ellos practican las dos actividades). Es como poner un anuncio de asesoría fiscal para los pobres millonarios. Si es cierto que Montoro nunca ordenó aplicar flexibilidades a la Agencia Tributaria, es, tal vez, porque era innecesario. Los que la manejan desde el poder del nombramiento saben perfectamente interpretar los efluvios que desprende su jefe.
-          Como interpretar ese desvarío en el nomenclátor en torno a las cuchillas norte africanas. Hombres de misa diaria, como el propietario de las calles actual, el beato Fernández Díaz, que olvida en cuanto sale de la misa los mandamientos y cualquier otra consideración evangélica. Ya sabemos de la flexibilidad católica y del reconocimiento de la apariencia sobre la esencia, pero para todo hay límites, sobre todo cuando nos han anunciado que el ogro Rouco va a ser cesado en sus funciones depredadoras.
-          Y, ya puestos, no olvidemos al sistema judicial: 2*3=6 años de cárcel por pasteurizar a una eminente presidenta de Navarra. Un pastel que en términos relativos resulta más caro que echarse al bolsillo unos cuantos millones de euros o hundir cajas o mentir a los depositantes o chanchullar con las hipotecas o vender productos tóxicos en las farmacias de las cajas de ahorro.
-          O de esa sentencia que afirma que los golpes al diputado eran adecuados, o en todo caso algo excesivos, pero comprensibles para un agente en plena excitación sexual. A David Fernández, el de la sandalia, se le quitó momentáneamente la cara independentista y adquirió la de Sitting Bull cuando se sintió engañado por el hombre blanco (sabido es que Custer, un enfermo mental, vestía de blanco en sus cacerías indias)
-          Y como interpretar las palabras de ese Hernando, portavoz (¿) del PP, acusando a las familias de los muertos mal enterrados de la guerra de sacar provecho monetario de su asesinato. Para desmentir a continuación lo que quedó grabado en TV. ¿Ese hombre tiene en su cerebro algún lugar para colocar la conciencia? Me pregunto. Y me contesto, ¿para qué dedicar espacio cerebral a una función tan idiota?.
En fin, ya ven ustedes que motivos para hacer poesía existencial hay muchos, aunque siempre hay algo que echarse al gaznate y alegrarte la vida: ese Berlusconi humillado y temeroso, intentando agredir verbalmente a un presidente inmáculo, da tanta satisfacción, como ver el hundimiento de FMI y la comparecencia frente al juez de un esposado Diez Ferrán, un día no muy lejano líder de las masas empresariales.

Lluís Casas cosiéndose los desgarros producidos por las concertinas, ahora, al fin, trasmutadas en cuchillas.



domingo, 24 de noviembre de 2013

LA SANDALIA DEL DIPUTADO

Antes de pasar a mayores debo reclamar que soy un crítico duro con el estilo, las formas y la reclusión con que el Parlament de Catalunya viene funcionando (y no solo él) desde el momento de su fundación. Aunque ha habido sus buenos momentos, nunca el Parlament ha destacado por su fuerza debativa (no es lo mismo que lavativa aunque se le parece en sus efectos) y clarificadora. De ahí, en parte, el escaso interés que se detecta entre los ciudadanos por tan eximia institución.

Hablo específicamente de la institución y aclaro que no todos los parlamentarios actúan coincidiendo con lo que les describo. Hay que respetar las excepciones pues son la base del cambio.

Es una institución en la que las buenas formas (irrenunciables en general) terminan ocultando la dura realidad de los hechos que ocurren en la calle. Da la impresión que el debate parlamentario en todas sus facetas cubre la dura realidad con una capa de pintura que la endulza, la aleja, la transforma en hechos casi marcianos, todo pese a la resistencia de algunos. Es una confusión entre formas cívicas y reflejo de la lucha de intereses. Lo primero no debe ocultar lo segundo, nunca.

Un simple vistazo a otros parlamentos, incluso en países con democracia sesgada como los propios USA, haría que viésemos a la mayoría de nuestros parlamentarios como niños de párvulos en la forma y en el fondo de muchas de sus intervenciones.

No hay más que asistir a alguna de las “compareixences” tan de moda en la actualidad (y en realidad imprescindibles, si el reglamento fuera lo que debiera ser) para darnos de bruces con aquello que supondría un anatema perpetuo en el patio de la escuela: Presidenta, fulanito me ha llamado nena.

Solo tengo que señalarles que en esta especie de comedia, el pobre diputado con ganas de sacar la realidad a flote o sus ideas sobre ello (que también vale) es un siervo de la gleba del reglamento y el que comparece tiene toda la libertad del mundo. No hay replicas, ni contrarréplicas que merezcan tales nombres, no hay modo de pillar a alguien con la guardia baja o con la mentira alta, no hay manera de mostrar documentación acreditativa de los hechos por el simple axioma del limitado tiempo y de la falta de rigor en la exigencia de documentación (método uno: no aportar nada o muy poco, método dos, llenar las estanterías con mil millones de informes).

El ejercicio de la Presidencia de las mencionadas “compareixences” parece tomarse como una especie de árbitro ajeno a los intereses en debate y no como el coadjutor del eficaz funcionamiento parlamentario y del afloramiento de los hechos comprobados.

Por ello, algunos listos utilizan armas alternativas. La última y que parece que va a otorgarle el Oscar del año, es esa sandalia (no de pescador) mostrada como artilugio parlamentario frente a un (¿) astuto vividor del Estado y presunto responsable de numerosos fraudes bancarios y bursátiles, todo ello en el seno de una familia que merecería que Francis Ford Coppola repitiera experiencia.

Nada tengo que decir a la inventiva y oportunismo de quien ve sus manos y su posible inteligencia y pretendido trabajo previo atados por unas formas reglamentarias fuera de sentido y se enfrenta a individuos cuya honorabilidad es inexistente a priori y a menudo a posteriori. Y además saben por anticipado que nada va a perjudicarles digan lo que digan, incluso cuando se niegan a decir.

En todo caso me sorprende la carga ideológica que muchos medios han dado a una sandalia. Para mí una sandalia es  básicamente un adminículo para los pies. Modelo de calzado que, me duele el decirlo, soy reacio a utilizar. Nunca se adaptaron bien a la necesidad de correr mejor y más rápido que los guardias y tampoco fueron buenas en los partidillos de fútbol callejeros. Pero entiendo que la libertad dada a los dedos de los pies y el sistema de ventilación de ciertos efluvios es, tal vez, una ventaja para muchos, por lo que no critico su uso, si es con gusto.

El que los medios quedaran obnubilados con una simple sandalia y los fotógrafos parlamentarios hicieran su agosto con ella, un modelo de sandalia por cierto que nada tenía de especial, técnicamente hablando, me parece fuera de lugar.

Incluso han aparecido artículos sesudos en favor o en contra de la utilización de las sandalias como método de expresión. Para mí que cada cual utilice lo que tenga  a mano, fueran sandalias  o botas de montar. Aunque me pregunto que en Catalunya y en el Parlamento catalán qué mejor que unas espardenyes para reforzar argumentos y clarificar reglamentos. Es una simple sugerencia que además haría un bien a la industria nacional autóctona y ampliaría la sostenibilidad del sistema, puesto que las espardenyes se fabrican utilizando materiales naturales de origen vegetal, cosa muy distinta en el caso de las sandalias, que podrían ser además provenientes del Decathlon.

Lo cierto es que mediante la sandalia y ciertas expresiones de dura apariencia, el éxito ha sido considerable.

Me queda la duda sobre el contenido de lo dicho, el análisis documental, el contacto con el mundo afectado por los energúmenos comparecientes que posee el notable parlamentario. No tengo claro si el compareciente ha visto el freno a sus fechorías o ha sentido que era destripado públicamente con ese instrumento de tortura de la sandalia. En fin, ya ven, la sandalia no me ha convencido.

El asunto relevante era en ese caso el papel de los ejecutivos bancarios en la crisis financiera y en el desvarío del desastre de las cajas, los efectos de latrocinio sobre depositantes de preferentes y acciones, hipotecados y otros hijos de vecino. Claro está que no era la sala del juzgado, eso ya está en marcha en muchos casos, pero era la sala de los representantes democráticos de los ciudadanos, algo, posiblemente, de mayor rango espiritual que el juzgado. Y en esas condiciones, como en el periodismo, el parlamentario ha de hacer aflorar el asunto y no solo su propio interés político. Y digo solo y lo remarco.

Lluís Casas en una zapatería comprobando las bondades de las sandalias.