lunes, 7 de mayo de 2012
BARCELONA TOMADA POR EL BANCO CENTRAL EUROPEO
viernes, 4 de mayo de 2012
ALEMANIA Y SU COALICIÓN, DE NUEVO, ENTRE DOS FRENTES
viernes, 27 de abril de 2012
REPSOL, AHORA SÍ
martes, 24 de abril de 2012
RECOMENDACIONES DE URGENCIA
Gran Médium espiritual, con 27 años de experiencia, resuelve todo tipo de problemas y dificultades por difíciles que sean. Judiciales, matrimoniales, conocedor de los secretos, quitar hechizos, depresión, mal de ojo, limpieza, suerte, romper ligaduras, impotencia sexual y lo más eficaz para recuperar la pareja y atraer personas queridas, encontrar pareja, amarres y cualquier problema matrimonial, trabajo y negocio.
miércoles, 18 de abril de 2012
CAZADOR BLANCO, CORAZÓN NEGRO

Si rebuscan en su filmoteca encontrarán un más que excelente film de don Clint Eastwood, el último de los clásicos de Hollywood, rodado en 1990. Me refiero al que, en una sorprendente narración auto fílmica, reproduce la aventura de la realización de “La reina de África” de John Huston (con los inmensos Katherine Hepburn, Humphrey Bogard y Robert Morley) en la estepa africana. El film de Eastwood nos cuenta la deriva de un megalómano Huston que logra crear una maravilla cinematográfica a costa incluso de la vida humana. Los indígenas del entorno terminan por calificar a Huston como ese cazador blanco que tiene un corazón negro. Un breve y efectivo resumen de un hombre.
Eso viene a cuento a resultas de la última ocurrencia borbónica, con caída en el Hotel africano en donde el guerrero reposaba para matar elefantes. Una torpeza más en una familia que había llegado a conseguir que nuestro añorado Manuel Vázquez Montalbán calificará a su líder como un gran profesional. El máximo elogio que conseguirá nunca un rey de un republicano honesto y sincero.
Esos tiempos ya pasaron, la maldición de los Borbones vuelve a la carga de forma furiosa. Una familia que ha tenido la torpeza, la crueldad, la ignorancia y la estupidez como buques insignia casi permanentemente (con alguna excepción, claro está). La de ahora parecía haberse auto excluido de su propia historia. Incluso se cuenta una anécdota sobre el actual rey, cuando afirmó que en los apuros pensaba qué hubiera hecho su abuelo, Alfonso XIII, para hacer justo lo contrario. Una forma ocurrente pero arriesgada de no equivocarse.
Quienes en razón a una incomprensible tradición secular, la herencia, tienen por vida la representación de un estado, han de responder como seres civilizados, con sabiduría y con enraizamiento en la sociedad a esa peculiaridad incomprensible. Cuando se sienten superiores, al margen de las normas de la vida, excluidos de los avatares de su propio entorno, entonces lo incomprensible se vuelve ejemplarmente imposible. En eso estamos.
Al artículo anterior que de manera pesimista titulé “La quiebra de la democracia española”, dejé al margen el detalle de la presidencia del estado. Un poco por la escasa importancia que un racionalista le da a las casualidades de la vida y otro poco por no pensar que ese estado en quiebra tiene como colofón una familia en plena crisis.
No estamos simplemente frente a un “annus horribilis”, al estilo Windsor. El asunto es mucho más feo, pues el buque hace aguas por muchos lados, incluso por el político con un gobierno del PP que acaricia desde hace tiempo una hipotética república de derechas.
El descrédito familiar es en estos momentos tan mayúsculo que el cambio constitucional ya no es una quimera de políticos casi marginales. Los Borbones se han situado de nuevo como una familia auto excluída del pueblo al que tienen el honor de servir sin necesidad de ser elegidos.
Me abstengo de enumerar las acciones y omisiones que en pocos meses esa familia ha conseguido reunir y que la declaran fehacientemente poco recomendable. Solo les citaré que un muchacho de 13 años, gravemente herido e ingresado en una clínica en donde le someten a diversas y reiteradas operaciones recibe la visita de su madre. Insisto, recibe la visita de su madre. ¿Se imaginan una frase así dicha entre las familias normales?
Dejo para otra ocasión, si la hubiera, el significado de la caza del elefante como forma de diversión y otros disparos que se hicieron en tiempos de antañazo.
Lluis Casas, repitiendo lo que dijo don Carlos Jiménez Villarejo el sábado pasado en
Radio Parapanda. http://lluiscasasx.wordpress.com/
martes, 17 de abril de 2012
POLÍTICOS DEMOCRÁTICAMENTE DEFICIENTES
El debate abierto o reabierto sobre la violencia callejera a raíz de la huelga general me revuelve el estómago. Y no porque sea favorable a quemar bares o autobuses, ni siquiera contenedores de basura. Me afecta al estómago porque es un debate falso sobre un aspecto parcial e interesado de la violencia como instrumento político. Una acción, la violenta, que casi siempre se vuelve contra los posibles argumentos de los que la utilizan. Sean de
El monopolio de la violencia en una sociedad realmente democrática es exclusiva del Estado y debe utilizarse con la proporción, la prudencia y el tacto más exquisitos. Eso lo sabemos todos. No hay cabida en democracia para la violencia y el estado la debe aplicar con guante político de seda.
Cualquier responsable político debe saber, y sabe, que la violencia siempre existe, será tan torpe como la exhibida el día 29, será como la que cotidianamente expulsa de su único domicilio a familias enteras, será como la que hora a hora despide despiadadamente a trabajadores sea cual sea su edad o circunstancias, será como la que se aplica sobre el enfermo pobre en países sin sistema de salud público, será como la que se genera cuando los niños o los jóvenes no son tratados en un ambiente de educación de tendencia igualitaria y observan día a día que su vida puede ser un continuo castigo de los dioses. Será como cuando alguien ve sus derechos personales rebanados por las creencias religiosas o metafísicas de otras personas. Y así a lo largo de muchas líneas, infinitas líneas.
Rasgarse las vestiduras, modificar la legislación, favorecer el autoritarismo y la arbitrariedad judicial y policial no son soluciones para el problema. Sobre todo cuando se hace de forma parcial, la violencia callejera y olvidando todas las demás formas de ejercerla. Son, en realidad, mecanismos necesarios para reprimir no solo a los absurdos violentos nihilistas sino a la propia democracia y a los que no comulgan con las ruedas de molino del neoliberalismo y de la crisis pasada por las horcas caudinas.
Quién no recuerda
Son antecedentes de lo que la torpeza política y la debilidad intelectual y ética de los gobiernos en Barcelona o en Madrid están empezando a desplegar.
No a la violencia, pero ¡ojo! Estando atentos a toda ella, incluso la aplicada brutalmente pero oculta bajo la hipocresía de la derecha.
Lluis Casas, acumulando pelotas de goma.
viernes, 13 de abril de 2012
EL ESTADO DEMOCRÁTICO ESPAÑOL EN QUIEBRA
No se me asusten ustedes de entrada a causa del título: lean y luego decidan qué conviene hacer. Es siempre prudente conocer para luego echar a correr en la dirección más provechosa, si son optimistas, o en la menos arriesgada, si ustedes son pesimistas.
Antes de seguir con el duelo anunciado al principio, quiero explicar el sentido que le doy al término estado. Para lo que quiero explicar (y sólo para eso) debe considerarse estado no solo las instituciones políticas y administrativas, sino también la sociedad, las instituciones sociales y económicas que no son aparato de estado en sentido estricto. Incluso añadiría la moral ciudadana, la cultura colectiva, el sentimiento social mayoritario, el tratamiento a las minorías. Creo que ya me deben entender y aquí dejo esta complicada relación.
La crisis ha puesto patas arriba la economía, ésta ha trasladado su batacazo mayúsculo a la política, que se ha vaciado de los ejes mayores como son el consenso, el debate, las decisiones colectivas y el respeto a las opiniones ajenas. La crisis también ha puesto encima de la mesa unos defectos históricos de los aparatos de poder españoles, la falta de eficacia, el poder de lo que ahora llamamos lobbys, el nulo respecto a los acuerdos, incluso los refrendados por ley, incluso ley fundamental. La escasez de valentía política y de patriotismo verdadero.
Ha aflorado la incapacidad de las élites directivas empresariales, su avaricia y su capacidad acomodaticia a los privilegios. Su falta de respeto fiscal, su nula capacidad de solidaridad y de participación real en la sociedad.
Una gran parte del periodismo y la cultura han abandonado cualquier representación real de lo que acontece, todo lo más se sirven de un relato radiofónico de las notas de prensa o de la apariencia más inmediata de lo que sucede. Sin más intervención explicativa. Lo que deja en manos de los productores de noticias la exclusiva de lo que es.
El tamaño del despilfarro público en obras e infraestructuras que poco o nada aportan a la colectividad y si mucho a la política más barriobajera es enorme. El abandono de las inversiones que generan economía, que conectan territorios y que nos introducen en el mundo es apabullante. La dejadez del futuro, en términos de educación y formación, de investigación y desarrollo, de integración profesional, etc. es algo que enmudece al más gritón.
No es sólo la derechona la que ejerce de este modo, el mal se extendió y existe en otros ámbitos que creíamos más cercanos a las necesidades colectivas.
La justicia se ha convertido en el paradigma de la displicencia. El presidente del consejo del poder judicial debe renunciar a un viaje sin objetivo, simplemente porque otro juez con cierta medida de los límites le ha apuntado con el dedo. Lo curioso es que el juez ha dicho que no celebrará el viaje. Expresión huidiza de su propia derrota. Para qué citar el pozo purulento que el acoso al ex juez Garzón ha puesto en evidencia. Incluso su protección debe de ir a pie o en autobús. Es el reconocimiento a la falta total de estado de derecho.
Las últimas decisiones gubernamentales tocantes al perdón, caídas previamente a la semana santa, como corresponde a un estado que siempre ha hecho dejación de su soberanía frente a la religión oficial, corresponden a dos ladrones provinentes de Catalunya y a otros muchos de raíces diversas especializados en dinero negro y en la evasión de impuestos. El gobierno ha transformado en pútrida la aplicación del perdón en días santos. Y su presidente huyendo por los pasillos, camino de la puerta de atrás en la más famosa espantá que se recuerda en el Parlamento. ¿Se imaginan ustedes a don Winston Churchill o a don Charles de Gaulle buscando afanosamente la puerta trasera para no dar la cara? Es la cobardía de Mariano Cañí.
El paradigma de los intereses propios, personales, familiares, de clan, está en las portadas de los periódicos publicando nombramientos y sueldos que son la antítesis del recorte para otros que aplican políticos y banqueros.
Los presupuestos para este año, que no deberían llamarse tales, puesto que no han supuesto previamente nada, nos llevan a lastrar a nuestra sociedad con un millón más de parados, sin que la fábrica de la crisis, los bancos, los banqueros, hayan sufrido ni el 1% de lo que debieran. Algunos incluso han sido perdonados por el gobierno terrenal, los más han recibido lo que para la salud y la educación de los ciudadanos necesitamos.
Se anuncian grandes negocios sobre la propiedad pública, sobre los servicios públicos. Las voraces bocas del capitalismo financiero están preparándose para tragarse todo aquello por lo que los ciudadanos han trabajado y han construido.
Nadie es capaz de cumplir lo que dice en el mundo de la política y de la economía al mando. Se hace gobierno negando lo que en la fase electoral se negó y no en piezas de relleno, sino de caza mayor. El engaño político campa a sus anchas con una desfachatez que rasga no solo las vestiduras y la túnica sagrada sino que destruye la moral, la ética, el espíritu social, la vecindad.
Nos dicen que sino claudicamos que sino aplaudimos será peor. Que cualquier alternativa nos llevará por el camino de Grecia, hacia el suicidio de los que todavía poseen alguna dignidad y la destrucción de todo lo demás. Hemos de ser devorados por los leones y aplaudir la escena.
No queda mucho por hacer. Al menos no mucho en qué pensar. En todo caso queda mucho por hacer y poco tiempo para llevarlo a cabo.
Lluis Casas atacado por la fiebre primaveral.