martes, 17 de agosto de 2010

EL TIEMPO QUE HACE





La reflexión metereológica en este triste verano playero es sinónimo de lo vacía que está la agenda política real, la de los políticos y los partidos, la de la prensa (qué triste la prensa) y la del ciudadano en general. Como parece que no hay materia seria en la agenda de lo importante, nos refugiamos en el comentario sobre la tramontana (que no nos abandona ni a tiros), del frío polar en las playas y de las tormentas eléctricas en la montaña. Lo dicho, como no hay nada de que hablar seriamente, nos pasamos la mañana o la tarde tiqui tiqui con el tiempo.


Claro es que el asunto este verano está bien motivado. Tengo frente a mí, mientras tecleo en el ordenador, un puerto deportivo, unos de los cuatrocientos mil que hay en nuestra costa mediterránea, y he constatado que nada ha entrado o salido de él en los últimos cuatro días, al menos nada que lo haya hecho sobre la superficie del agua.


Hoy mismo, alguna portada nos informa de la campaña sindical por la huelga general, lo hace aprovechando la habilidad de un secretario general (casi permanente) de uno de los sindicatos distribuyendo panfletos en la Barceloneta, eso si, calzando zapatillas menorquinas que denuncian que su verdadera vocación veraniega no está junto a los guiris barceloneses, sino junto a la meritocracia catalana de Mahó o la aristocracia de medio pelo de Ciutadella. En fin, esa es la noticia del día. Para qué seguir.


Pues bien, si no me equivoco estamos en el verano con más tensión política real desde hace al menos una década. Para certificarlo les cito todo lo ocurrido en los cuarenta o cincuenta días que van de final de junio hasta hoy, repasen los titulares y verán, también incluyo un pequeño anticipo del ciclo político que está a las puertas, elecciones en Catalunya, con un previsible cambio de gobierno si Millet no lo impide, elecciones locales en mayo, con previsiones de grandes cambios en la distribución del poder local y treinta y pico de asuntos de primer orden entre los que no faltan la reforma laboral, la huelga general y las pensiones. Para el final me reservo la débil recuperación económica que haría tragar al ciudadano todo lo que le echen si se confirmara de veras. Yo, personalmente, junto con Catarella (el adjunto del inspector Montalbano), pienso que no va a ser así. Pienso que la recuperación iniciada va a frenarse (o a desaparecer) gracias a la eminente actuación de los ministros de economía, afectos a la estabilidad presupuestaria y a la presión del monopolio financiero y despreocupados al máximo por la ocupación y el nivel de vida medio de la mayoría inmensa. Por si lo dudan, busquen entre los papeles reflexiones entre los mandamases de la economía que hablen de ello, de llegar a fin de mes, de los ahorrillos, del precio en el supermercado, etc. Oigan, y eso que digo no es demagogia, simplemente forma parte esencial de la economía. Me atribuyo los comentarios de Paul Krugman, nobel por si no lo saben, que van en esa dirección.


La preocupación liberal por una estricta selección de macro magnitudes económicas ha echado por la borda una larga serie de conceptos más directamente vinculados al día a día de la ciudadanía y que dan sentido real a la preocupación económica.



Si leen los papeles en la sección fucsia, verán que la economía está entendida como algo externo a nuestra vida. El tipo de interés no es la expresión del coste de nuestras necesidades en vivienda, sino simplemente la retribución del capital. Hombre, digo yo, la uno no quita lo otro, me parece a mí, que ambas interpretaciones merecen pareja importancia. Pero una ha perecido en su presencia mediática y la otra ha arramblado con la totalidad de la explicación. Como si comiéramos tipo de interés en conserva o PIB a la brasa. He ahí una sugerencia para la nueva temporada de El Bulli, cerrado por falta de materia prima ahí mismo, enfrente, más allá del Cap de Creus.



Lo dicho, Lluis Casas, sin nada que decir.

domingo, 1 de agosto de 2010

¿QUÉ LEER?




No tengo la intención de suplantar a don Vladimiro, pero como me llama el ilustre editor de todos conocido para exigirme las recomendaciones anuales de lectura vacacional, me veo obligado a enmendar el título famoso. Me dice el editor con ese desparpajo tan ilustrado que no puede pasar un agosto sin esas indicaciones. Y me asegura además que cientos de miles de lectores tienen colapsado su ordenador pidiéndole con lágrimas en el correo la aparición de esos señalamientos. Bien, ante tal avalancha no tengo más remedio que cumplimentar lo exigido, aunque antes haré algunos comentarios, puesto que la lista va a tener sorpresas.


La lectura estival es ecléctica por definición. A nadie en su sano juicio se le ocurriría leerse El capital, por ejemplo. O, tampoco, el Ulises de Joyce, aunque el anterior Ulises tal vez si sea una buena lectura ante las olas playeras o en medio del fresco del bosque soriano. Por otra parte, me parece que ésta ha sido una temporada floja en la aparición de cosas apetitosas, ni siquiera la reedición ha aportado más que dos o tres asuntos de interés. Por ello voy a sumergirme, nunca mejor dicho, en ediciones no muy novedosas pero que pueden hacer el trabajo estival placentero. De eso es de lo que se trata. Ahí va:


Como verán no les receto ningún escritor escandinavo especialista en novela negra a pesar de que en las librerías han aparecido al influjo de Larsson cientos de miles de novelas frías, muy frías. Resérvenlas para el invierno, cuando la nieve nos conmina a quedarnos en casa en zapatillas y a la luz del “foc a terra”. En cambio ahí va una escritora francesa, de nombre de raíz hispánica que tiene unos personajes que tumban de espalda y unos argumentos claramente divinos. Se trata DE FRED VARGAS, de la que les cito “SIN HOGAR NI LUGAR, MÁS ALLÁ A LA DERECHA, UN LLOC INCERT, HUYE RÁPIDO VETE LEJOS, QUE SE LEVANTEN LOS MUERTOS, LA TERCERA VIRGEN, BAJO LOS VIENTOS DE NEPTUNO, LOS QUE VAN A MORIR TE SALUDAN”. Creo que está todo lo publicado en castellano o catalán. No se sorprendan al encontrar inspectores iluminados por la reconversión interior, policías con sapo reflectante y colaboradores llegados de diversas épocas. Un pequeño esfuerzo les introducirá en una visión de Francia muy interesante.


Siguiendo con la vena francesa, les cito un premio Nóbel, LE CLEZIO, que a pesar de esa laudatio sigue poco conocido entre nosotros. Un placer de lectura en la que nada complejo parece difícil. Les cito dos: L'AFRICÀ y LA MUSICA DE LA FAM.


En tercer lugar les pongo a un tercer francés, de raigambre búlgara, TZVETAN TODOROV, con “UNA TRAGEDIA FRANCESA”. Un buen repaso a la resistencia contra los nazis. Oigan, no estarán algunos de acuerdo con lo que dice, pero eso es otro asunto.


Cambiando de tercio, les cito a DAVID GROSSMAN, autor de “TODA UNA VIDA”. Un escritor judío hablando de sus guerras palestinas por motivos más que personales.


Remontando el mapamundi nos vamos al norte y les cito un clásico reeditado, KNUT HAMSUM, con su “LA FAM”, que merece la relectura.


Descendiendo por el mapa nos vamos al mundo anglosajón, lean a los americanos con libertad, pero les cito otro clásico en reedición, J.D. SALINGUER, con EL GUARDIAN ENTRE EL CENTENO. Así sin más.


Un clásico canadiense, ROBERTSON DAVIS, con diversas trilogías, como LA TRILOGÍA DE DEPTFORD, por ejemplo.


El siguiente que les cito es ALLAN FURST, con diversas novelas negras en el marco de la segunda guerra mundial, les cito “EL OFICIAL POLACO”, pero hay varias de calidad.


Finalmente llegamos a la península de la mano MANUEL CHAVES NOGALES, con una carrera francesa incluida, les cito LA AGONÍA DE FRANCIA y A SANGRE Y FUEGO.


Y para preparar el advenimiento del papa de Roma les recomiendo cualquier cosa del gran RICHARD DAWKINS, Acabo con la recomendación de las recomendaciones: “LOS TOROS”, de don José María de Cossío.


Abur


Lluis Casas, haciendo la maleta. Les mantendré informados. Si me quieren escribir, ya saben mi paradero: Balneario Madres del Rao (Parapanda), aquí estoy tomando las aguas.



miércoles, 28 de julio de 2010

PASAR LAS CUENTAS ANTES DE AGOSTO





Les escribo, como es obvio, frente al inicio de la desbandada agosteña Ya en la fase final de un mes juliano pleno de acontecimientos de todo tipo, tanto políticos, como económicos y, en fin, incluso deportivos. Un mes más bien desequilibrado en esos componentes, dado que si bien deportivamente muchos compatriotas hicieron en julio su agosto, otros, la mayoría, han visto cuentas propias y colectivas caer vertiginosamente por la pendiente de las contrarreformas a la crisis.


El compañero que tengo enfrente está en estos momentos contabilizando donde han ido a parar los 400 euros que faltan a su nómina. Hay que decir que el individuo es un recalcitrante de la protesta y fue a la huelga. En julio recibe la reducción tanto por ser culpable de trabajar en algún rincón de la administración, como por la deducción inducida al protestar en la calle.


En fin, qué vamos a hacer. De todos modos, ahora sabemos que esos euros que se ha ahorrado la administración serán bien empleados gastándolos en el recibimiento del papa de Roma, un montante superior a los cuatro millones de euros, dicen. Yo como hábil estratega administrativo diría que son más, muchos más, pero no están en las cuentas.


La iglesia católica sabe gastarse adecuadamente los dineros de otros, en general en agitación y propaganda en su propio favor. El líder que nos visitará (un Benet en catalán) lo es de un estado sin país. Una visita curiosa, puesto que Catalunya es un país sin estado. Ahora que caigo, ¿qué hace un estado y un país sin estado pagando una pasta que necesita para otras cosas más urgentes en hacerle propaganda al líder que torpedea leyes racionales y cuya función está más bien fuera de este mundo? (es decir, en ningún mundo) me temo que tendremos que pagar abundantes meriendas y cenas a otras creencias del más allá. De hecho con ese precedente casi tendrán razón en exigirlas: ayatolás al ataque.


Siguiendo con las cuentas, vamos ahora a repasar lo que nos dicen de bancos y cajas. Por vez primera, las entidades financieras españolas han pasado todas ellas un examen de resistividad. La resistividad es la capacidad de los metales y de los bancos y cajas a las presiones exteriores, es decir a la caída de sus activos inmobiliarios y de sus inversiones en bonos basura. Otros países europeos han sido más cucos y solo han pasado el examen unas pocas entidades, de modo que algunas preguntas siguen sin ser contestadas. Por ejemplo: ¿qué pasa con los que no han aportado sus cuentas? ¿Son buenos o son malos? Las cuentas revisadas, ¿son fiables o esconden recovecos técnicos en donde permanecen sin advertirse los malos modos con que se han hecho algunas inversiones? En fin, el cuento de nunca acabar cuando de lo que se trata no es exclusivamente de la fiabilidad bancaria, sino de la guerra por los espacios mundiales financieros.


Los resultados de nuestra doméstica estructura financiera apuntan a enormes diferencias entre entidades. Unas van razonablemente bien y otras no. De hecho, yo ya lo sabía.


De las que no van bien, no existe tampoco sorpresa ninguna. El Banco de España y el inefable MAFO estaban al corriente con todo detalle. Pues bien, el resultado global, si es cierto y no tengo por que dudarlo, no debe preocupar a nadie en demasía.


Y si es así, ¿a que viene la contrarreforma de las cajas? Si unas están bien y otras no tanto, ¿por qué no curar las heridas de las que lo necesitan? Dejando a las restantes en donde estaban, con arreglos técnicos adecuados a las circunstancias. Pues es bien simple, por que de lo que se trataba era de aumentar el miedo físico del impositor para enviar las cajas a manos de los bancos. Frase que me permitirán en aras del cabreo, aunque sea ciertamente un pelín exagerada.


Otro detalle de la contabilidad nacional es una pregunta fundamental para los que siguen la política estatal. ¿Cómo paga el ilustre diputado Duran i Lleida esa madrileña suite de hotel de gran lujo? No acepto la respuesta que con su sueldo de diputado. Soy ya un poco mayor para aceptarlo y preferiría la callada por respuesta que un insulto a la inteligencia.


Recuerdo a este propósito que en la primera legislatura democrática los diputados vivían amontonados en pisos y pensiones y hubo uno muy ilustre en la administración de los dineros que le pagaba el pueblo que llego a dormir en un banco madrileño, un banco al fresco de los jardines.


No es que quiera reverdecer aquellas dificultades, pero la verdad, si el sueldo de diputado da para pagar la suite que se vislumbró por televisión, creo que habría puñaladas reales para serlo, por lo que creo que nos están engañando y el 3% que citó el eminente presidente Maragall quedó corto, muy corto. En la suite se incluye todo lo que aparece en los films de la alta burguesía neoyorquina de los años cincuenta e incluso un poco más. Solo eché a faltar la escalinata de caracol. Y a Katherine Hepburn.


De ahí es fácil pasar a otras contabilidades. El Parlament de Catalunya ha visto desfilar a más mentirosos este último mes que en el resto de su historia reciente. Mentirosos o mudos, de todo ha habido en sede parlamentaria. Unos no sabían, otros no querían saber y los más no decían esta boca es mía después de presentarse. Incluso los que decidieron hablar lo hacían para acusar a quien nada se había metido en el bolsillo de gangster o de estalinista de la NKVD. Es la treta habitual del máximo culpable, gritar mucho contra las pruebas y zaherirse contra las paredes como si le estuvieran zurrando la badana. En fin, un clamoroso éxito dramático que, para quien ha atendido a lo que se ha dicho, ha dejado más claro que el agua de litines que el asunto merece al fiscal. CIU nos la ha estado pegando con el Sr. Millet y con sus contactos financieros.


Por cierto, en esa historia hubo al principio no se que asunto de contactos de otro tipo, compartidos por el dúo de la bencina en alguno de los muchos locales que el Palau mantenía para MIllet-Montull, Montull-Millet. De eso no se ha sabido nada más y es una lástima, puesto que aclararía muchas cosas en el orden doméstico de esos mentados ladrones.


No dejaré de citar las cuentas de uno que aspira al sueldo de Duran i Lleida en sede barcelonesa, me refiero al ex presidente del Barça que en una operación perfectamente planificada y coronada por el éxito ha dejado el poder a su opositor para que muestre a todo el mundo su habilidad con los números…rojos. El salvador de la patria no sabe administrar su casa. De hecho, si lo piensan, ya hubo un precedente parecido con lo de Banca Catalana y el líder de la bancarrota llegó a presidente del país sin estado y duró más que las pilas…



Lluis Casas pasando cuentas



viernes, 23 de julio de 2010

UN MODO RARO DE REFORMAR





Hasta no hace mucho tiempo, el término reforma se asociaba a cambios políticos, sociales o económicos que iban mal que bien en aras de un mejor desarrollo político (más y mejor democracia) o económico, de una mejor (si me permiten el término) justicia social, de aumentar la distribución de la riqueza o de la renta y un largo etcétera que ustedes ya conocen. Hoy ya no es así.

El término reforma se aplica sin ninguna vergüenza a procesos de regresión democrática, de incremento de la concentración capitalista, del impulso al monopolio financiero, del aumento de la desigualdad social, de reducción salarial, de pérdida de derechos sociales y todas las cosas que ustedes quieran con simplemente hacer la lista diaria al son de las noticias de la prensa. Y todo ello en muchos casos provinentes del campo de la socialdemocracia o de la democracia cristiana, ambos dos adalides del progreso social en esta Europa ensimismada hasta anteayer.

Hoy mismo, sin ir más lejos en el tiempo, un insigne catedrático de hacienda publica y conseller de economía en Catalunya apoyaba el copago sanitario como elemento substancial de la reforma (o contrarreforma como sería adecuado). El hombre en un mal momento de sinceridad aludía a que el uso de los servicios sanitarios o sociales debía generar pagos en función del nivel de renta del usuario, por los fármacos por ejemplo (cosa que ya pasa y el conseller no se ha dado cuenta todavía), por las prótesis y un etcétera de prestaciones más bien depresivas. Siendo como es un catedrático de hacienda pública, debería saber que en pleno desmontaje fiscal es de una gran cara dura expresar que la reforma pasa por pagar por el uso sanitario e incluso por el uso de la red social.

Este hombre, si la evolución no engaña, ha participado con gran entusiasmo en la desaparición de algunos impuestos que pagaban, en general, los más pudientes. Les relato parte de la lista: impuesto de sucesiones (herencias), la reforma ha hecho perder a la hacienda pública algo más de 500 millones de euros en Catalunya. Una cifra que ronda el 25% del déficit de la Generalitat, lo que resalta la importancia del lance. Lo más curioso es que esta figura ha sido “reformada” hace unos pocos meses, cuando el insigne catedrático y conseller de economía tenía en sus manos las cifras del déficit de su gobierno y conocía perfectamente el camino por el que se adentraba: el ajuste sobre el gasto social eliminando prestaciones públicas.

Hay otras figuras que han pasado entusiásticamente por sus manos, de forma directa en algunos casos, y en otros de medio lado. La desaparición del impuesto sobre el patrimonio es otro caso y con él, la pérdida de otros cientos de millones. Para no cansarles dejo la lista aquí, reconociendo que no siempre la iniciativa vino del personaje, aunque, en general, si su aquiescencia.

Hoy nos dice que el camino (no creo que sea en el sentido opusdeistico de la expresión) va por los derroteros que indican que cada uno pague lo que tome, o al menos una parte. Con lo que tendremos, me temo, una especie de carnet fiscal que comunicará al suministrador de servicios públicos a que estamento pertenecemos. Si somos del nivel 1 casi todo gratis, si es el 2 el que nos toca pagaremos un euro o dos, si es el tres la cosa se complicará puesto que abonaremos la pierna ortopédica si es una sola y percibiremos una rebaja en el caso que sean dos. No les aconsejo una operación de cambio de sexo, la cosa estaría por las nubes. En fin, como ven una sociedad y reformada totalmente estamental, la cosa me recuerda a la edad media.

Eso conduce a la quiebra social. Por lo pronto, los servicios públicos exclusivamente para pobres pierden calidad y prestigio, segundo crecen como moscas las aseguradoras y el sector privado, que llega a provocar verdaderas debacles económicas y sociales, como ocurre el los USA, con la menor tasa de protección sanitaria y con el mayor gasto en porcentaje del PIB, la diferencia está en los beneficios de aseguradoras y profesionales. Probablemente lo que se quiere conseguir aquí, aunque esgrimiendo que hay que salvar la protección social de la quiebra a la que se dirige. Quiebra que ha sido solemnemente programada con la laminación fiscal. Una aclaración para los lectores novicios: un servidor nunca estará en contra de cambios técnicos que adapten las prestaciones a las circunstancias, siempre que sean eso, claro.

Yo, que he recibido clases de hacendistas de derechas, pero de rancias raíces metodológicas a favor del sistema de progresividad fiscal, puedo citar a Trias Fargas, por ejemplo, pienso que es más adecuado desde todos los puntos de vista un sistema fiscal adecuado al nivel de prestaciones públicas que la riqueza social del país permite. Obviamente, si estamos por debajo de los ratios fiscales y de los ratios en protección social en Europa, hay algo que no cuadra aquí y ahora, incluso en medio de la crisis que el submundo inmobiliario y el oligopolio financiero han causado.

Pienso que es simplemente el pensamiento liberal del catedrático, que en síntesis dice que los que más tienen se las apañan mejor pagando poco al fisco, es el responsable de la multitud de falsos debates. Y a los demás que les den morcilla o copago.

Si están al tanto de los medios, observaran que junto al catedrático y conseller aparecen muchos individuos con medallas académicas que dicen más o menos lo mismo. No se fíen, son una misma persona y un mismo pensamiento.

Lluis Casas preparando el euro para el centro de salud. ¿Un euro o más?

Por cierto, el pago del euro es antieconómico, se debe contratar un sistema de cobro y liquidación en cada uno de los turnos de cada centro de salud. Sumen salarios y demás y la cosa habría de salir por lo menos a, pongamos, 10 euros la visita. No les digo ya el copago de una prótesis cerebral.

viernes, 16 de julio de 2010

TRES EN UNO





1.- LADRONES


La contabilidad no es una habilidad con la que cuente nuestro presidente federal. De hecho su trayectoria lo refleja como un hombre sin realidad sólida, una especie de fluorescencia ingrávida, sin más notoriedad que la de haber encontrado un ser todavía más insubstancial como opositor, el Sr. Rajoy. Uno hace mejor al otro, sin que ninguno de los dos sean substancia concreta.


Un hombre fluorescente no sabe de contabilidad, ni de anotaciones que devenguen obligaciones posteriores. Un hombre fluorescente vive a la luz del momento y fluye fuera de compromisos, creencias y pensamientos. Es un hombre que tiene altísimos costes para los que se le acercan y no diremos para los que hacen negocios con el. No paga nunca lo que debe.



Hemos visto muchas acciones presidenciales que provienen de la carencia total de esencia política y de un desconocimiento absolutamente global de la economía, características muy propias de la fluorescencia. Hoy podemos anotar otra circunstancia nueva en la misma línea, la reforma de las cajas de Ahorro.


El que firma lo que leen ya les ha ido entre advirtiendo y explicando que la operación de desmontaje de las cajas, operación impulsada por los bancos y por el que preside el banco de España, el inefable Mafo, estaba llegando al punto final. Bien, hoy lo confirmamos. Tenemos ya la forma de transferir al mundo monopolista de la banca privada el 50% del mercado financiero español que estaba en manos de las cajas, es decir (ahí está lo importante) fuera de las manos de la banca privada. Y todo por un módico precio. El proceso que ahora se inicia nos deparará sorpresas como el vislumbrar la alianza entre algunos grandes ejecutivos de las cajas y la banca privada. Descubrimiento que no será tal, puesto que han estado de la mano durante mucho tiempo. Entre todos se repartirán un sector que era social, es decir de todos y que terminará en donde siempre terminan las cosas que manejan presidentes de derecha o presidentes profundamente inconsecuentes. En manos de unos pocos, generando costes a los que no forman parte del club monopolista. La primera víctima será la aportación social de las cajas (sus beneficios) que lentamente se trasferirán a los pagos accionariales (aunque no se llamen así), después vendrán ajustes en la estructura local que hacía de este país una zona accesible para todos al sistema de financiación. Las propiedades de las cajas también serán moneda de cambio, con enormes pérdidas a la actual propiedad social, o no propiedad si quieren ajustarse a la verdad. No es que no fuera necesario ajustar esto y aquello o que en algún caso era imprescindible transferir a La Modelo algún elegante ejecutivo o representante en el consejo. Incluso podría apoyar ciertas capitalizaciones coyunturales que liberasen de oprobio a alguna caja inconsecuente. En fin, no soy reacio a las reformas. Simplemente, soy reacio a que me quiten la cartera.



Como ya dije en una ocasión, estamos como en Rusia en el momento de la subasta del sector público. Simplemente un latrocinio. Con perdón de las pieles sensibles, tal que la de la ministra.



2.-- NO QUEDARÁ AHÍ LA COSA


En la fase actual del ajuste español, iniciado a costa del gasto social, de los salarios públicos, de los derechos laborales y de las cajas de ahorro, le faltan algunas piezas de caza mayor. A la vuelta de este verano, si no ahora mismo, llegarán nuevas ofertas para liberar a los que todo lo tienen de obligaciones fiscales o de normas anti monopolio que facilitan algo la vida a los cotizantes de a pié. Las pensiones serán la próxima ocasión de ver en acción al presidente federal en su desnudez ética. Le seguirá la introducción en el escaso sistema de bienestar patrio del copago para múltiples afectaciones sanitarias, sociales y educativas.


En síntesis, vamos a adoptar medidas suecas para un sistema de bienestar latente, tan alejado del sueco como Madrid de Estocolmo. Es el colmo del cinismo político y técnico elevar a la máxima necesidad el parecerse a Dinamarca en los costes y no llegar ni a Portugal en los beneficios.


Todo vendrá sin el debido aderezo del aumento fiscal para ricos, empresarios, financieros y un largísimo etcétera que me hace temblar el teclado. No sea que se cabreen y dejen de votar al PSOE.


3.-- YA NADA SERÁ IGUAL


Ya lo han entendido, me refiero a la ruptura entre Catalunya y (¿) España. Tal vez pasen algunos años, imprescindibles para los ajustes políticos que el sábado 10 de julio provocará, pero la distancia ya no es posible salvarla. La sentencia concreta, llegada en mala hora política, pero expresiva en intenciones y en teoría de fondo ha puesto el punto final. Como era previsible, el presidente federal que nunca ha jugado a favor de socios y simpatizantes ha dejado deslizar a Catalunya hacia una línea de no retorno. Laminó en su día a ERC, pactando con CIU de espaldas al gobierno catalán, impuso el golpe palaciego contra Maragall. Ha abandonado a su socio circunstancial Montilla, dejando al PSC más desnudo que el rey del cuento. En fin. Tales desastres en beneficio de la maniobra de última hora reflejan el carácter esencial de la fluorescencia que tenemos como presidente federal. Ahora hay que ver que rutas aparecen para el futuro. Momento de graves riesgos para todos.


Gracias, presidente.


Lluis Casas depre, claro


jueves, 1 de julio de 2010

LA SENTENCIA





Después de tres días de dura reflexión sigo sin saber qué decir sobre la sentencia anti estatut del tribunal constitucional. Sin saber qué decir que no se haya dicho antes, claro. También hay que reconocer que sin el documento completo no está claro el efecto real sobre lo aprobado por los ciudadanos de Catalunya y los parlamentos catalán y español. Ahí es nada, rectificar una decisión política avalada por la soberanía popular y no conocer todavía su alcance. Son duros esos tribunales. Duros o…


En espera pues del verdadero disgusto, opto por comentar algunas cuestiones que sobrevuelan el problema y que no tienen respuesta clara. Las considero relevantes, incluso muy relevantes.


En primer lugar, creo entender por lo reproducido en los medios, que hay gente que no comprende la reacción del President de la Generalitat. Esa gente no es cualquiera, cargos de enorme relevancia gubernamental, personas de amplia formación y de responsabilidades sociales, no vayan ustedes a creer.


La dura conclusión del President y su comunicación inmediata con el personal en general ha sorprendido. El por qué ha sorprendido está en la base del problema. Resultaría obvia la reacción si uno se para a pensar en un presidente de un país independiente de nuestra cercana Europa, por ejemplo. Ninguno de ellos puede permitir la más mínima fuga de soberanía y están obligados a reacciones muy claras cuando estas se producen. Eso es lo que ha hecho el President, simplemente ejercer de President frente a un recorte de la soberanía ejercida a través de los cauces democráticos.


Eso sorprende a algunos aquí por razones históricas. Si existe en el mundo alguna excepción a la aplicación de esta norma, yo la situaría más bien en Madrid que en cualquier otro lugar del planeta. España no es dada al verdadero sentido de estado y que este sea una componente fuerte del gobierno y de la soberanía. Siempre se encuentran formas de dar el esquinazo a estas obligaciones. Creo recordar que el estado español ha vendido partes de su reino por motivos sepulcrales en varios momentos de su historia, y en alguna ocasión Catalunya se ha visto afectada por ello. Recientemente hemos visto como ese sentimiento obligado de verdadera soberanía saltaba por los aires con la venta de ENDESA, por poner un ejemplo reciente. Hoy Portugal nos muestra lo contrario en referencia a Telefónica. El Presidente federal hizo dejadez de esa conciencia soberana no hace muchas semanas, después de ciertas llamadas intercontinentales.


Insisto, Montilla ha reaccionado del modo necesario como President. Si no le entienden fuera o dentro es porque tampoco entienden el significado del Estatut y de esa entradilla tan controvertida del “som una nació”. Al no entender eso, tampoco les cuadra a un Montilla andaluz defendiendo de inmediato la soberanía del pueblo y del Parlamento catalanes.


A mi hija, residente casual en Cádiz, una vecina veterana le manifestó el día de autos: mira hija, yo no entendería que Andalucía se marchara de España. Mi hija, en un asomo de lucidez, respondió: claro y eso está muy bien si lo deciden los andaluces. En Catalunya se decidió otra cosa que no se ha respetado y que no alcanza, ni por asomo, a una independencia. De momento.


Segundo, después de meses y años de estar pendientes de unos pocos individuos con toga, estos avanzan el desenlace y la reacción del PSOE y el PP es de un tibio y de un parecido que espanta. Parece que no ha pasado nada importante, cositas de los jueces. Para qué hablar de ello. Parecen los dos partidos asustados por el hecho y ambos interpretan en clave del no pasa nada, por si acaso si pasa. O se han puesto de acuerdo al final del partido o les están fallando todos los detectores de alarma.


El asunto es en verdad de enorme alcance, veamos:


El tribunal lanza un mensaje incontrovertible, hasta aquí hemos llegado en cuanto a la formalización de un nuevo tipo de estado. Somos uno e indivisibles, y a todo lo más, alcanzamos a una descentralización administrativa. El federalismo y otras zarandajas se han acabado.


Esta reacción, puesto que de esto se trata de una reacción (completamente reaccionaria), no solo afecta al Estatut, sino que afecta a cualquier transformación importante de la estructura del estado. Es una llamada al orden, habitual en la historia española. Es un retroceso en cuanto a adaptación política y es un aviso para navegantes sobre las necesidades de cambio. Ya no hay cambios posibles. El estado queda cerrado. La opinión de la población expresada políticamente no es relevante. España una, España siempre, España grande, un grito de guerra.


Tercero. Después de la intervención Presidencial, Catalunya no sabe qué hacer. El Parlament, los partidos y sursum corda están hechos un lío y serà difícil elaborar una estrategia coherente. La única que se entrevé práctica (no creo que triunfante) es la del independentismo. Ahí la reacción tiene el futuro despejado. Las elecciones catalanas inmediatas y la forma de encarar los problemas de la alternativa CIU harán que el asunto se parezca al cosido y descosido de Penélope. Aunque con un final bien distinto, esperamos.



Lluis Casas preparando
senyeres


miércoles, 30 de junio de 2010

UNA MEZCLA EXPLOSIVA O DE DILUCIÓN





El enunciado, lo reconozco, es complicado, por lo que requiere una pequeña explicación inicial. Por descontado es un fallo solemne en la estrategia de un comunicador. Qué le vamos a hacer si uno no es García Márquez.


La mezcla a la que me refiero consiste en la coincidencia temporal del caso Mollet-Palau de la Música Catalana, el partido nacionalista Convergència i Unió y el salto mortal socialista hacia los berenjenales neoliberales formados por el conjunto de medidas ya tomadas y por las que han de venir. En los dos casos el afán de ganar dinero y distribuirlo como agua de Mayo entre los allegados al poder es la base del conflicto. Uno en el reino de la corrupción penal, el otro en el reino de la corrupción venal. Si todo ello es una mezcla explosiva o de dilución social ya se verá, pero en ambos casos sus consecuencias van a ser históricas. Se lo explico:


En primer lugar el caso Millet (en realidad el nombre del provocador no tiene la más mínima importancia y el asunto está mucho mejor definido por el nombre del caso Palau de la Mùsica y ahora con las evidentes implicaciones de CIU también lo será por su acreditada relación con las comisiones sobre las obras públicas), decía que el caso aporta la constatación empírica del grado de hipocresía a que ha llegado una parte de la (llamada alta) sociedad catalana. La aparición en los juzgados y en sede parlamentaria de un buen número de personas y entidades públicas o privadas afectadas por el asunto tiene esa componente representativa de la propia sociedad “bien” (de clase) catalana y especialmente barcelonesa. Esas apariciones y lo que se ha escuchado en esos foros judiciales y parlamentarios exponen a la luz pública el estado moral de un importante sector de lo que llamaríamos “la clase dirigente” o algo parecido a ese concepto. Pienso que el caso Palau pasará a la historia tal que el estraperlo en su día. Será un caso histórico con consonancias políticas y sociales de largo recorrido.


En la larguísima lista de implicados, y aquí esta palabra no tiene sentido peyorativo ninguno, figuran tantos (y tantas, el Palau es un caso con un grado de feminización muy elevado) y tan insignes que produce dolor del alma. Tenemos empresas y empresarios, tenemos ejecutivos y ejecutivas, tenemos políticos, tenemos administraciones, tenemos interventores o allegados. Existen amantes implicados. Esposas que alegan desconocimiento de lo que firman, no de lo que gastan. Hay cultura y literatura a manta. Pero sobre todo hay la impresión que en Catalunya (insisto sobre todo en el entorno barcelonés del asunto) existe una sociedad paralela a la que no se le aplican las normas y que puede hacer y deshacer en los despachos más reservados a su gusto y complacencia. Esa sociedad se ha quedado desnuda y a la vista de todo el mundo, pero su reacción ha sido la reclamación de indemnización por despido improcedente, como si el robo, hurto, estafa o el dejar hacer a cambio de salarios astronómicos no implicará responsabilidad alguna. Eso es lo más importante, esa sociedad con ramales en la cultura, en los negocios y en la política no se siente responsable de nada. Para ella, el país es una propiedad en estado de disposición permanente.

Los largos años de CIU en el gobierno, que ahora es probable que vuelvan, impulsaron la forma de hacer ancestral para convertirla en el modo de administrar la política y el país. Los amigos que lucraron al partido son multitud, muchos de ellos han pasado por el juzgado o por los medios. No olviden la larguísima serie de Unió Democrática, pergeñada en obtener por vías conflictivas lo que no le daba la ley. Tienen incluso un suicidado en Filipinas y conexiones andorranas. Convergencia, con más finura, tal vez por el hecho de haber participado en el hundimiento de un banco patriótico, es el verdadero partido del corretaje (o porcentaje, si quieren) en las obras públicas. Muchos promotores y constructores han ido con el cuento a las autoridades, pero sin querer aportar pruebas o diligenciarse directamente al juzgado. El comentario es terrorífico. Tengo que estar a buenas con ellos, pero si ustedes me eliminan el corretaje, yo lo celebraré.

No crean que sea como la chapuza nacional del PP, el caso Gürtel, por poner un caso parecido. Si en Valencia y Madrid se impone la desfachatez a la cara, en Catalunya es prominente el disimulo y el manejo bajo la mesa.

Ello en fin, da para una sentencia social sobre el “sistema”, el alejamiento de la política pensando que todo el huerto es…Por eso digo que el caso Palau va a marcar a la sociedad catalana por lustros. Los que duren las vidas de los protagonistas.



Lluis Casas, en luna llena