miércoles, 16 de febrero de 2011

¿LA AGONÍA DE LA DEMOCRACIA?






Deberían ustedes reconocer conmigo que la cosa está tan liada como para irse a algún desierto a verlas venir. Incluso subido a una columna, cual Simón en el desierto, y en espera del paso de algún hombre justo que aliente el retorno.


Digo lo del desierto, porque tal como está el asunto, es en el norte de África en donde existen los pocos lugares en los que hay grandes probabilidades de encontrar eso tan raro como son los hombres y las mujeres justos. Agua no habrá en abundancia, pero honestidad, honradez y ciudadanía a raudales. Y eso, visto desde aquí, en manos del príncipe Mas y del jefe de negociado Zapatero, es no sólo evidencia empírica, sino satisfacción a raudales.


Tal vez ustedes me dirán que claro, ahí en Egipto no había elecciones, cosa que aquí si tenemos en abundancia (con unos como ese trajeado Camps a la cabeza). Que en Túnez el trabajo brillaba por su ausencia (entre nosotros, si las cifras son ciertas el paro es mucho menor ahí que aquí), que la corrupción yemení es de armas tomar y la verdad la de aquí a la vista de los informes de los inspectores fiscales y de la economía sumergida no me perece precisamente menor. En fin, argumentos en uno u otro sentido muchos y muy diversos. Pero lo que sucede es lo que sucede y eso, al menos en este momento, nadie puede discutirlo. Incluso en momentos de debilidad personal como los actuales, ver a los dictadores de Egipto y Túnez (por el momento) tomar las de villa Diego sin fallecer por causas naturales en un hospital de su capital es algo que, por la edad, me produce una cierta vergüenza práctica.


A propósito de ello, les comento lo que sigue. Hoy mismo he terminado de leer el libro de un periodista ya fallecido en los años 40, poco antes del final de la segunda guerra mundial. Les habló de Manuel Chaves Nogales y de su “la agonía de Francia” (por cierto tiene una biografía reportaje sobre Belmonte). Chaves Nogales emigró de España en plena guerra civil y poco después se vio obligado a hacer lo mismo de la Francia ya semiocupada en dirección a Inglaterra. En La agonía de Francia analiza multitud de cuestiones que en su pensamiento estaban en la base de la inmensa derrota de Francia frente al hitlerismo. En síntesis fue el abandono de la esencia democrática a la francesa lo que destruyó la Francia que debería oponerse al fascismo.


Chaves Nogales fue un demócrata acérrimo, liberal en los términos al uso en la época, seguidor del azañismo y probablemente un reformador distante. Yo, personalmente, disiento en muchas de las cosas que en el libro apunta como motivos básicos del hundimiento francés, pero no es eso lo que quiero comentarles y no es, ni tan siquiera, demasiado importante hacerlo. El libro es periodístico y hecho sobre la marcha: la marcha desde España a Francia y desde Francia a Inglaterra. Es decir huyendo. Hay ahí un enorme respeto por el que escribe en esas condiciones.


Todo eso lo digo como reflexión cansada a las miles de páginas de periódico y cientos de minutos de radio y televisión en las que nada es verdad o al menos nada está cerca de la verdad. Y en donde la democracia real, que es opinión contrastada y referencias ciertas sobre lo que realmente ocurre, no solo brillan por su ausencia, sino que terminan en caer en el sistema goobeliano: machaca una mentira hasta que se convierta en el imaginario del público en verdad exclusiva. El periodismo actual ha conseguido estar tan despistado (o tan acobardado) como para hacer desaparecer la esencia de la verdadera democracia: al acceso al público de toda opinión fundada, la certificación de lo que se dice, la duda respetable respecto al poder económico y la investigación honrada y la presencia más escasa posible de esa turbia novela rosa pútrida de cada día.


Hoy oímos que la reducción del gasto público es una verdad aceptada, sin oposición alguna, ni matiz o tamiz posible. Ya hoy se nos advierte que eso de la jubilación será para los cadáveres, puesto que los límites previstos se acercan a los 69. En cambio, frente a las espeluznantes noticias respecto a los delitos fiscales, a la huída de capitales, a los delitos al estilo Ruiz Mateos y tutti quanti, las noticias pasan y se abandonan. En sede Convergente los insignes y honrados implicados en las fraudulentas operaciones de intereses inmobiliarios asisten impertérritos a las declaraciones del príncipe Mas aludiendo a un país hundido y sin recursos. Sin querer añadir más leña al fuego, yo estoy esperando explicaciones sobre ciertos negocios familiares del príncipe o familia, que pienso no llegaran nunca.


Las reformas que se nos imponen no son reformas consecuentes con la situación. Son reformas que van a favor de unos y en contra de la mayoría, y por eso mismo, envilecen la democracia que exige un reparto equitativo de sacrificios cuando estos aparecen. Alguien ha propuesto la desaparición de las SICAV (al margen de las buenas gentes de ICV o de IU), o de redescubrir la justicia fiscal sobre el patrimonio o sobre la especulación urbanística, o sobre la especulación ignominiosa sobre los alimentos o sobre las monedas en mal trance. La mejor democracia es la que siente el ciudadano cuando sabe la verdad y entiende que es tratado con justicia y sin distinción.


Si Chaves Nogales existiera, hoy nos hablaría en esos términos sobre la agonía de Europa y especialmente de la agonía de España.



Lluis Casas desde una casa de reposo.



viernes, 11 de febrero de 2011

AUSWITCH-BIRKENAY SIGUE AHÍ, PRESENTE




En primer lugar les presento mis excusas por faltar, sin anuncio por medio, a mi cita de la semana pasada. Ello se debe a una peculiar situación histórica un tanto extendida entre algunos servidores públicos catalanes (un número no especialmente bajo, no crean), entre los que me hallo y que tienen el horizonte borroso y las coordenadas confusas. En síntesis, que alguien se ha empeñado en que no demos ni golpe por oscuras razones paranoicas.
Otros, en estas curiosas circunstancias, se habrían lanzado a la poesía o a las quinielas. Yo, lamentándolo mucho por mi mismo, he ido al médico.

Bien, así las cosas en lo que a la circunstancia profesional se refiere y un tanto hecho ya a lo que pueda venir, he salido de casa arrastrado por familiares y amigos a ver algo que no es precisamente conveniente para los ánimos un tanto alicaídos del que les escribe. Me llevaron a rastras a ver la exposición en el Centro de Cultura Contemporánea sobre las fotos de los desaparecidos de Gervasio Sánchez.

Lo que yo presumía como un nuevo placaje sobre el terreno al más puro estilo del campeonato de las cinco naciones, se transformó en todo lo contrario, en un insuflo de mala leche y de ganas de dar unos cuantos guantazos reales o morales. Mi agradecimiento infinito a los que me arrastraron a ello.

La exposición, que recomiendo encarecidamente, es espléndida y terrible. No puedo resistir volver a aquel eslogan de hace unas pocas semanas del descenso a los infiernos, a raíz de la novela de Vargas Llosa. Gervasio Sánchez nos lleva ahí de nuevo con una sensibilidad y una capacidad técnica maravillosa. Nos fotografía al monstruo sin que este aparezca lo más mínimo, simplemente con los retratos de quienes quieren saber donde están sus allegados y la certificación forense de fosas y almacenes refrigerados.
Gervasio Sánchez es tan cuidadoso con lo que nos dice y como lo hace que obvia, en honor del espectador, a culpables directos e indirectos. No salen los generales argentinos, ni siquiera el secretario de estado de turno, mi los descerebrados camboyanos. Tampoco están todos los que debieran, puesto que no existe Marruecos, por poner un ejemplo cercano, ni tampoco la Palestina de ahora mismo. Pero la efectividad es la misma, incluso mejora esa falta de exhaustividad en el testimonio sintético y representativo. No habría espacio en el Nou Camp si el fotógrafo hubiera cubierto toda la injusticia existente. Con una parte de ella y la capacidad sensible del espectador es más que suficiente.
No encontraran tampoco al nazismo, ni al peor estalinismo, Gervasio Sánchez va a lo más reciente, a la dulce cintura de América (Honduras, Guatemala, Colombia), al cono sur argentino y chileno, al cercano oriente iraquí y al lejano oriente camboyano.

Para no sentirnos al margen, el fotógrafo nos apunta nuestros propios desaparecidos de la guerra civil y de la posguerra, en unas pocas imágenes que dan testimonio de lo débil que es nuestra democracia y la enorme flojera ideológica y corajuda de muchos mandamases en nuestro país.
Sin ir muy lejos, el nuevo gobierno catalán ha dicho reiteradamente que el Memorial, la institución que después de 40 años, hemos conseguido implantar para recordar todo lo que debe ser recordado ha de ser, además de humillada, reducida a un grupúsculo de activistas sin dinero. Eso lo dice un gobierno salido de elecciones y un partido que tuvo en su máximo dirigente a una victima de la represión y lo hace, por simple ignorancia profunda, en el momento que Gervasio Sánchez nos muestra como en otros lugares, con peligro real y memoria más reciente, los hombres y las mujeres demócratas sacan a sus victimas del olvido y de las cunetas.

Así son, como ellos mismos demuestran nuestros demócrata cristianos.

No son ni lo uno, ni, por descontado, tampoco lo otro. Si fuera por ellos, Cristo no hubiera podido salir de la cueva en la que fue ocultado.

Lluis Casas, en casa del terapeuta.


domingo, 6 de febrero de 2011

ESQUIZOFRENIA





No se si les ocurrirá lo mismo, pero en estos momentos tengo dos personalidades, una animosa y dispuesta a ser exultante por lo que los pueblos norteafricanos están haciendo y, otra, más domestica, francamente depresiva.


La visión de un país de ochenta millones de personas que está cambiando de manos (proceso que será difícil y aún por decidir en cuestiones fundamentales) a través de la presión popular y en segunda edición si contamos la pequeña Túnez, es para frotarse los ojos. Me vienen a la memoria los debates sobre la revolución espontánea o no tan espontánea, que teníamos hace unos pocos lustros. Hoy estamos asistiendo a una sublevación popular en varias dictaduras de protectorado americano o europeo, con unas características ciertamente alejadas de las tradiciones revolucionarias basadas en la acción política clandestina y con organizaciones preparadas para ello. No es que haya un vació total, sino que es más radical aún, las organizaciones que podrían encabezar tal cambio han sido tomadas por sorpresa y han optado discretamente por el apoyo sin buscar la cabeza de la manifestación. Ahí hay un pueblo espontáneo y los mecanismos modernos de comunicación.


En fin, como el asunto está en plena ebullición y evolución, la alegría debe contenerse en espera de confirmaciones. Por lo pronto, no hay intromisión imperial, al contrario se producen recomendaciones de impulso democrático allí donde no hace mucho se hubiera implicado la CIA y los portaaviones. Veamos pues una novedad histórica.


Mi otra cara está formada por lo que nos ocurre aquí ahora mismo. El gran pacto, al que yo llamaría el mejor peor acuerdo posible. Ahí los sindicatos han jugado en terreno contrario y han sabido malignamente ganar tiempo. Si veinte años no son nada sentimentalmente hablando, son muchísimos desde el punto de vista político, social y económico. Tal vez los nuevos tiempos den oportunidades para recuperar lo perdido.


Debo reconocer que cuando uno firma un acuerdo mientras la primera parte te esta cortando un brazo es difícil de explicar la bondad de lo conseguido. Pero así es en este caso. Los sindicatos han evitado algo muchísimo peor. Algunas críticas apuntan a que era necesaria una confrontación total, huelga general, etc. Sin dejar de tener razón, el nivel de afiliación sindical y la capacidad actual de nuestros ciudadanos para la rebeldía democrática no creo que permita esas florituras. Más adelante ya veremos.


El acuerdo social está cojo, por descontado. A mi me faltan unos cuantos puntos fundamentales, el primero es la sujeción de la banca a los objetivos políticos, entre ellos la inexistencia de oligopolios de este carácter. Me falta también, una reforma fiscal que devuelva a nuestro sistema la justicia distributiva que nunca debiera haber perdido. Si los trabajadores ponemos encima de la mesa esos enormes sacrificios en términos de renta futura (las pensiones), el IRPF, el impuesto de sociedades, de patrimonio, de sucesiones y las SICAV deberían estar al mismo nivel.


Tal vez así el déficit no seria tal y la capacidad de enfrentar la crisis mejoraría substancialmente.


En fin, esperemos mientras los bancos se comen el bocado más apetitoso, las cajas. ¿Qué más querrán?


Lluis Casas en el terapeuta

lunes, 31 de enero de 2011

UN DÍA MUY NEGRO




El título, ciertamente deprimente, se debe a la simple lectura de la prensa del día. En ella, encontraran diez ocasiones de indignación. Diez ocasiones de palparse la cartera. Diez ocasiones de valorar lo débil que es nuestra democracia frente al poder económico. Diez ocasiones de entrever la baja calidad de muchos gobernantes. Diez ocasiones de plasmar lo mal que vamos. Diez ocasiones en las que las mentiras, los datos falsos encubren operaciones de robo a mano armada.


Pero, en fin, como el electorado es el que es; como la participación social y política es la que es; como los medios de comunicación son los que son; como el mundo de la cultura (término ya circunflejo) es el que es… Pues eso, tendremos que aguantarnos el cabreo, reprimir la depresión y hacernos un seguro de vida en Alemania.


Yo mismo, padre de una investigadora en formación y probable suegro de un investigador reconocido, en un mal momento de sinceridad les he dicho: idos a Alemania (en donde, por cierto, les brindan oportunidades y reconocimiento con todos los derechos laborales y profesionales).


Les relato sucintamente eso que me ha alarmado tanto, aunque, en realidad, lo que ha sucedido es que, lo que ya veía venir, ha llegado.


1. Las cajas se nos van. Las venderán por nada a los bancos y encima saneadas con dinero público, al viejo estilo. Alguna, sobretodo las vascas, aguantaran algo. El resto, a la bancarización. El 50% del mercado financiero que estaba en manos de entidades de carácter social pasará a manos del depredador bancario. Obviamente, algunas las cajas o muchas de ellas no eran en este momento ejemplo de buen hacer financiero, pero de ahí a lanzarlas, con los fondos sociales y muchos activos atractivos, a manos del tiburón me parece una exageración liberal mayúscula. Lo dije no hace mucho, esto me parece una operación a la rusa, la venta a bajo precio de un sector social al imperio privado. Ojo, quedará un sistema bancario en régimen de casi duopolio. Una situación que cada vez se parece más a una isla caribeña. Los futuros gobiernos con algún carácter social o progresista, si es que llegan a existir de nuevo, se encontrarán con una barrera financiera infranqueable. Los usuarios del nuevo sistema van a sufrir y mucho. El Banco de España, en manos de un insufrible y torpe MAFO ha conseguido todos sus objetivos. Tal es así, que incluso una persona tan poco de fiar en esos asuntos como Isidro Fainé ha puesto el grito en el cielo y la dimisión en la mesa. Incluso él se ha sentido engañado. Alguien que cobra 3.5 millones de euros anuales. Imaginen, si pueden, de qué va la cosa. Solo a titulo de inventario vayan pensando en los fondos que las cajas destinan por ley a la acción social, vivienda, cultura, servicios sociales y un largo etcétera que llaga a la fiesta del barrio o al club de petanca. Añadan la acción territorio que les ha sido tradicional. Esas inversiones en ciudades y pueblos que consiguen despegar en función de un polígono de servicios o de industria. Imaginen que la facilidad actual de acceso al sistema financiero, enormemente fácil y un ejemplo para el resto de Europa, ya no será así. La señora Maria, o el jubilado del piso de arriba no son clientes deseados de la banca, generan molestias y muchas trámites y explicaciones para un rendimiento más bien escaso. Vayan, si no me creen, en ese plan de humildad financiera a un banco. Después me lo cuentan.


2. El pacto social. Lo que hace unos días se presentaba como una oportunidad de enderezar un camino gubernamental torcido y podrido, es hoy una circunstancia que se está perdiendo. El mal hacer del gobierno, ¡Ay! Socialista, vuelve a las andadas y la presión o chantaje sobre los sindicatos hace peligrar el pacto. Si las presiones internacionales son tan fuertes y nuestro gobierno tan débil, es necesaria su inmediata dimisión. Sea lo que sea lo que nos deparé ese futuro negro con Rajoy. La acción gubernamental está desmontando toda la estructura social, la representación sindical, la esperanza en que en este país era posible un estado de derecho. No parece que haya derecho frente al único camino de todo para el mundo económico de los poderosos.


3. El gobierno de Catalunya empieza su andadura explicitando su carácter anti social, de laminación democrática, de impulso a lo que fue tradicional hasta el 2004, el control caciquil del país. Los ejemplos se acumulan a la espera de su concreción en decretos, normas y leyes. De entrada, la propaganda de La Vanguardia y el RACC frente a las medidas anti contaminación de los vehículos van a ser eliminadas. Por un momento, el nuevo gobierno parecía que iba a jugar al despiste con sus promesas de todos a 120 caiga quien caiga. Parecía que la reflexión frente a la decisión real se imponía, pero ¡hay! Un artículo en La vanguardia de la semana pasada criticando al nuevo conseller de Interior por ello lo borró todo. El conde de Godó se impone, vaya si se impone. Y ese club que no representa nada, el RACC, también. Por cierto, me cuentan que los socios del club se marchan a toda velocidad, una vez descubierto el chanchullo económico que se han montado algunos. Seguros caros, servicios no gratuitos, etc. La cuenta de un socio echa chispas a poco que se preocupe por su coste. Y en las elecciones votan cuatro y la junta sigue y sigue. Ejemplo que se ha repetido en catalunya muchas veces estos últimos años con diversas entidades de carácter asociativo que han quedado capturadas por pequeños grupos de presión. Pues eso, a contaminar, a aumentar los accidentes, todos a 120. El beneficio, probablemente entre cinco o seis minutos menos en horas bajas y cinco o seis minutos más en hora punta. La voz de la técnica, de la ciencia, como observaran en recientes declaraciones, no cuenta para nada frente a la opinión del Sr. Godó. Ni lo que nos dice la Europa asociada.


4. Otro más, la nueva dirección de la sanidad catalana, provinente del mundo del negocio privado en salud, apunta que no hay dinero para pagar una sanidad a unos costes realmente aceptables, siempre y cuando utilicemos parámetros comparables y los intentemos comprender con el cerebro y no con el bolsillo del negocio. El déficit sanitario no está realmente en los gastos (aunque estos puedan y deban reducirse en todo aquello que sea superfluo). El déficit está en la falta de financiación adecuada, fiscalidad débil y regresiva y falta de planteamientos serios sobre la farmacia, por poner un ejemplo de lo que se dice y no se hace. Con la coyuntura económica y las elecciones a la derecha es una gran oportunidad para mejorar las cuentas privadas de mutuas y hospitales de negocio. Todos los datos y todos los tratadistas honestos nos advierten que la mejor sanidad y la que funciona a menores costos es siempre la pública. Por algo será. Por cierto, ese envite hacia lo privado termina como sigue: red privada pagada en parte con dinero publico (desgravaciones por ejemplo) y una red pública miserable para los que no puedan pagar. Como en los USA, sin ir más lejos, en donde 40 millones de personas no pueden tener asistencia sanitaria y siendo, como es, el país con gasto sanitario en porcentaje del PIB más alto del mundo.


La lista podría seguir, pero me atengo al formato del articulista y les emplazo a leer en otros ámbitos digitales o no.


Lluis Casas, abriendo una cuenta en Triodos Bank


UN ASESOR ACUÁTICO




Cuando el laboro lo permite soy asiduo usuario del Club Natació Catalunya en la carretera del Carmel, en donde me hago unas cuantas piscinas y pongo oídos a lo que dice el personal. En eso, por lo visto, me parezco al nuevo President, Artur Mas, aunque, la verdad, mis ejercicios quedan al 50% o menos de lo que él dice que hace.


Como ustedes recordaran, El Periódico de Catalunya publicó no hace muchos días unas fotografías de la actividad acuática del President. Unas fotos que respondían, en interpretación casera, al culto a la personalidad y al músculo tan propio del renombrado Putin y, mucho antes, Mao.


En esas fotos el President se dejó fotografiar en bañador. Un tipo de bañador, todo hay que decirlo, poco dado a la piscina y más propio para la alegría playera o el veraneo de barca en Menorca. Incluso apareció en las duchas, aunque me temo que en forma de fotomontaje, dado que un servidor de ustedes nunca ha visto en las duchas masculinas de la piscina a alguien remojándose con el bañador puesto. Desconozco, afortunadamente, lo que ocurre en las duchas femeninas. Por ello sostengo que, o bien el nuevo President nos tiene engañados o, le duele mostrar lo que todos poseemos en mayor o menor tamaño.


Por ello, en mi última vista al CNC se me ocurrió recoger una iniciativa espléndida del club y ponerla en conocimiento de todos, pero principalmente pensando en el President. En el CNC existe desde hace muy poco un asesor acuático al servicio de las necesidades de todos los socios que requieran reflexión en torno a las actividades propias del club relacionadas, claro está, con el agua.


El título, que propiamente correspondería al de asesor natatorio se ha tornado en acuático por mor a posibles confusiones entre natatorio y amatorio. Cosa extremadamente arriesgada a causa de la mezcla de fluidos que se produce continuamente en las piscinas públicas. Podría, también, acogerse al término hidráulico, asesor hidráulico, pero me temo que el colegio de ingenieros de caminos, canales y puertos hubiera puesto el grito y las reclamaciones en el cielo. Y, claro está, más de uno hubiera pensado en la influencia del trasvase del Ródano. Proyecto faraónico para beneplácito de constructoras y eminentemente hidráulico. De modo que ahí se queda como asesor acuático.


Ese asesor acuático podría muy bien adaptarse al medio político, de ahí su relevancia, dado que en sus servicios debería existir el conocimiento y las recomendaciones en torno a aquello de nadar y guardar la ropa, aguar la fiesta y otras múltiples expresiones que no hacen más que afirmar lo importante que es el fluido acuoso para el comportamiento humano.


Ese asesor acuático presumo sería diligente en recomendaciones para el periodo tan difícil de gobernar como es el inicio de la legislatura. Podría recomendar, bajo el epígrafe de “que no me vean el plumero”, que las propuestas gubernamentales, en caso de haberlas, pusieran el acento en las cosas buenas que hará el gobierno en beneficio de ciudadanos y propietarios inmobiliarios. De momento el nuevo gobierno, harto ocupado en lentos nombramientos, solo aparece para anunciar recortes en servicios básicos, eliminación de inversiones y auditorias múltiples. De hecho, en el seno de la administración nadie se ocupa de lo que hay que hacer, simplemente hacen cábalas en torno a cuentas y partidas presupuestarias.


El gobierno ha anunciado que solo el 30% del presupuesto (es una síntesis para evitarles la complejidad administrativa) son hábiles para el gasto hasta la aprobación del presupuesto del 2011, Allá por el mes de Julio probablemente. Eso significa que pasado el mes de marzo todos de vacaciones. O, incluso antes, dado que en empresas y organismos basados en servicios la cosa es más inmediata. De hecho ese 30% no cubre ni las nóminas en la mayoría de entidades de la Generalitat.


Esa profunda preocupación financiera, nueva en CIU como ustedes saben y, supongo, redescubierta a raíz de la astracanada del Palau, generará unos cientos de miles de nuevos parados. Dicen los expertos que la reducción del presupuesto de la Generalitat en torno al 15%, conlleva unos 200.000 parados más en Catalunya, además de la caída de los ingresos fiscales (IVA, IRPF, cotizaciones a la SS) y el incremento de los costes para atender ese nuevo paro. Una maniobra en clave hacendística y alejada de la macro economía y del principal problema, la ocupación y el crecimiento. Aclaro que esos nuevos parados no vienen de la administración, sino que son la consecuencia de la reducción de pedidos al mundo económico general, tal como se decía antaño. Tal como apunté en el período electoral, CIU quiere aumentar la ocupación incrementando el paro. Y no es un juego de palabras.


Lo dicho, al President le hace falta ese asesor acuático, fundamental para la navegación a riesgo, puesto que solo con el timón de barco que le regaló su padre la cosa no va a funcionar.


Aunque bien pensado, a quienes nos hace verdadera falta ese asesor es a los ciudadanos pillados entre los recortes y las recomendaciones de uso de servicios privados de sanidad y otras hierbas.



Lluis Casas


viernes, 14 de enero de 2011

INCOHERENCIAS




Mientras el augusto gobierno federal de don Rodríguez Zapatero insiste en jubilarnos a todos a los 67, algunos gobiernos locales dirigidos por alcaldes del PSOE de muy cerquita de aquí, niegan a sus funcionarios su continuidad laboral después de los 65.


A eso se le llama coherencia administrativa y pone negro sobre blanco que de lo que se trata es de otra cosa. Pero nadie sabe que es.



Lluis Casas brevecito

miércoles, 12 de enero de 2011

LA DERECHA YA MANDA: el gobierno de los mejores





Ustedes, como yo, no se creen la mayor parte de las promesas electorales. Esa es una postura producto de la experiencia y alimentada día a día por las enormes mutaciones que entre el antes y el después de la jornada electoral aparecen en los programas de gobierno (que es una mutación interesada del programa electoral) y lo que viene después, la acción de gobierno.


Es cierto también que hay mentiras y matices (estos a veces muy considerables en envergadura), cosa que obliga al buen elector a saber moverse entre ellos con soltura. Su serenidad política y, tal vez, sentimental va en ello.


Es obvio que si la acción de gobierno se produce por pactos, como en el gobierno de las izquierdas, los programas electorales quedan como el fondo de la cosa, como el telón de fondo. Asunto comprensible, siempre y cuando el grueso de la acción de gobierno no pervierta ese fondo básico que es el que mantiene los factores ideológicos y los grandes compromisos que marcan una propuesta política. Si eso está a salvo, una acción de gobierno matizada respecto a los programas electorales es adecuada y más que aceptable.


Otra cosa es la simple mentira. Eso que se pone en el programa electoral y se tira por la ventana rápidamente porque ya en su inicio era una simpleza. La campaña electoral de CIU iba llena de esos pequeños o grandes objetos de usar (en el proceso electoral) y tirar (en cuanto se huele el despacho de gobierno) a los que yo llamo con llaneza mentiras. Una de las más llamativas fue eso del gobierno de los mejores. Frase en la que hay oculta la primera simpleza: el gobierno. Y, explicita, la segunda: los mejores.


Empecemos por la primera. Hoy por hoy, el gobierno político está tan matizado por los mandamases económicos que es una burla apuntar que el país va a ser dirigido desde los despachos ministeriales, o de los consellers. Si esos despachos están ocupados por la derecha, la frase aún tiene menos certeza. Es obvio que la política energética está en ENDESA, por poner un nombre simplemente a título de ejemplo. El despacho del responsable gubernamental de la energía, en Barcelona o en Madrid, es simplemente una oficina de trámites. Trámites que tienen importancia, no crean. Pero, en fin, trámites. Lo mismo podemos argüir del asunto financiero, de la industria y el turismo y de mil millones de cosas más. Los lobbies económicos, los grandes suministradores de servicios básicos, el mundo de la oscuridad financiera es quien corta el bacalao. Unas veces mucho, otras veces con matizaciones. El gobierno no deja de ser para ellos ese negociado de trámites, aunque un negociado con mucha tirada mediática, eso es verdad.


Cuando el ínclito Artur Mas, aún candidato, arguyó eso de los mejores, el aplauso mediático fue unánime. Tendremos consellers de primera, tendremos secretarios generales de primera, tendremos directores generales de primera. Con un corolario oculto que decía: no como ahora, que todos ellos son pura filfa.


Ese mundo de los mejores estaba poblado con múltiples reminiscencias empresariales de éxito. En realidad, l’Artur nos decía: vendrán los empresarios de éxito a sacarnos del agujero. A mi convocatoria acudirán por cientos a poner sus conocimientos, su sabiduría, su espíritu de sacrificio, su dedicación a lo colectivo al servicio de mi gobierno y en beneficio de todos. Un cuento de Navidad sin terror, vaya. Incluso aparecieron nombres concretos, deslumbrantes ellos como consellers d’economia, de industria, etc.


Bien, hoy podemos pasar balance. Las elecciones fueron el 28 de Noviembre, si no me equivoco hace unos 45 días. Parecía que el ahora President Mas lo tenía todo planificado, personas, estructuras, políticas, etc. Pues bien, el globo padece una deflación considerable en todos los órdenes. Analicemos:
Del mundo empresarial no ha venido nadie que merezca renombre. Dicen las malas lenguas que uno a uno han dicho que nonis. Que por el sueldo ofrecido ellos no se quemaban, que ellos servían a cambio de algo y ese algo en política es más efímero que una caricia comprada. El President se mantuvo inmutable. El mundo empresarial tampoco ofreció a cambio a sus jóvenes leones. Nadie quería perder comba en la empresa y en los salarios y prebendas acostumbrados. ¿Cómo un joven con expectativas va a pasarse cuatro años atado a una mesa y a las normas de la política y la administración por menos de la mitad de lo que ya cobra?. Nadie, lo que se dice nadie.


Entre los mejores es normal considerar al mundo académico. Pues bien, ahí el President ha tenido que echar mano de Esade como casi único proveedor, por el momento. El mundo sanitario también es ejemplo de bondad ejecutiva y ahí solo aparecen los que, desde el conglomerado privado que vive de la administración, han ido a ver que futuro mejor pueden prepararse para ellos. Ahí tienen como mandamases de lo público y lo colectivo a los jerifaltes de lo privado con subvención. Un ejemplo maravilloso de los mejores y consecuente con las compatibilidades entre lo público y lo privado. Sería por exagerar la cosa en plan desmadre, como si a la Mafia se le ofreciera el mando de la policía (en caso de que aun no lo tuviera). Simple figura retórica que retiro si alguien se ofende.


La cosa es tan exagerada que el Príncipe ha tenido que frenan a las huestes para evitar el goteo de nombramientos que nada aportaban y que eran, por la parsimonia del trámite, analizados uno a uno. El Príncipe, según dicen, ha dicho: todos a la vez, que se nos ve el plumero.


Pero ni así. Las dificultades son tantas para encontrar personal que sepa leer y escribir que los nombramientos siguen y siguen en cuentagotas.


A día de hoy, se podría decir que el mal llamado tripartit podría gobernar a través de los cargos ejecutivos de segundo nivel mantenidos por la obligación de la responsabilidad en sus cargos. La frase ha sido general: si no le sabe mal y aún advirtiéndole que va a ser cesado en breve, ¿podría su excelencia seguir ocupándose de los asuntos, mientras se celebra el sorteo?


En fin, tanto desde fuera con ligera presbicia, como desde dentro con enorme angustia, eso de los mejores parece y es música celestial. El President, que a la vista de lo que esperaba, ha acumulado mil millones de competencias, no consigue disponer de los defensas, ni de medios y padece una falta de delanteros que tiene preocupado a Wikileaks.


Si ustedes piensan que exagero, la cosa tiene fácil solución: miren los Diaris oficials de la Generalitat y vean los nombramientos y las reestructuraciones de departamentos. En ese apartado, la transitoria venal es la siguiente: se mantiene provisionalmente a los actuales jerifaltes, hasta más orden.



Lluis Casas, partiéndose de risa, aunque lamentándolo, de forma inútil.